El Atlético afrontaba su primer derbi de esta campaña frente al combinado azulón con la importante baja de Koke. El canterano, a pesar de no haber mostrado su mejor nivel en este inicio de temporada, es un fijo en los esquemas del Cholo. Los rojiblancos venían de ganar 0-2 al Eibar, en lo que fue un partido extraño, donde los cambios y la entrada de Óliver, Correa y Fernando Torres marcaron la diferencia. El Getafe también sufría una baja importante para este partido, y es que debido a la “cláusula del miedo” el uruguayo Velázquez, propiedad del Atlético, y un fijo para Escribá, no podría disputar el partido.
El Atlético empezó fuerte el partido. Salió presionando arriba e intentando combinar. En una jugada por la banda izquierda llegó el primer córner del partido. A falta del “francotirador” Koke, Carrasco botó el saque de esquina y Guaita saltó con los puños y despejó el balón fuera del área. El rechace cayó a favor del Atleti que volvió a meter el balón en el área donde ahora sí, la encontró Griezmann y se la cruzó a Guaita. EL Atleti se ponía así, en el minuto 3’ de juego, por delante en el marcador.
Viéndose muy superiores los colchoneros, siguieron con una presión alta e intentando aumentar la diferencia. Otra vez el francés en el minuto 9’ ponía a prueba a la defensa azulona, que logró taponar un tiro suyo desde fuera del área para que el balón llegara mansamente a las manos de Guaita. En el minuto 18’ era Carrasco el que probaba suerte desde fuera del área, pero el esférico salió desviado. La primera parte fue un monopolio de los pupilos del Simeone que crearon peligro con combinaciones y con las subidas de Siqueira por la banda izquierda, y en cambio, no sufrió en la faceta defensiva. El único tiro a puerta de los azulones fue obra de Lafita en el minuto 29’.
Poco a poco el Atleti fue perdiendo profundidad pero mantuvo en todo momento el control del partido. Tan solo un grave error de Óliver en el minuto 41’ pudo suponer el primero para el Getafe. El canterano botó una falta sencilla cerca de su propio área y regaló el balón a Stefán que chutó y obligó a Oblak a emplearse a fondo.
La segunda parte comenzó con un cambio en el Atlético, se fue Carrasco y entró el autor de uno de los goles en Ipurúa, Ángel Correa. Como en el inicio de la primera parte los de Simeone salieron muy arriba no dando opciones a los visitantes, aunque sin crear demasiado peligro a Guaita. En el minuto 55’ el Cholo quitó a Torres que, se fue ovacionado por el esfuerzo realizado, y dio entrada al colombiano Jackson Martínez.
Ya un poco antes de la entrada del cafetero, el Atleti no se encontraba cómodo en el encuentro. La afición, que lo se dio cuenta del mal trago que estaba pasando su equipo empezó a alentar a los suyos, demostrando, una vez más, porque se considera a la hinchada rojiblanca una de las mejores del mundo. Gracias a la afición y a los cambios de Simeone los rojiblancos volvieron a dominar en el encuentro. La entrada de Tiago por un desaparecido Óliver dio temple al juego del Atlético que se estiró y dispuso de las mejores oportunidades desde ese momento.
Probaron suerte Griezmann, y Saúl desde fuera del área en un par de ocasiones. Gabi templó el balón en dos ocasiones. En la primera Guaita se hizo con el balón, en la segunda Jackson se elevó por encima de los defensas y remató fuera, a la derecha del marco del portero azulón. En una segunda parte bastante aburrida destacó Correa, que puso ganas y desparpajo al juego de los suyos. La parte negativa para los rojiblancos es
que Jackson Martínez dispuso de tres muy buenas ocasiones. En la primera ocasión pecó de egoísmo, aunque al final cosiguió sacar un córner. En la segundo y en la tercero intentó regatear al defensa, que en ambas ocasiones logró arrebatarle el balón.
Ya en el minuto 89’ de juego, cuando todo se disponía para el final y algunos aficionados se marchaban , el galo Antoine Griezmann batió a Guaita tras una buena acción del colombiano que le dio un pase de la muerte. El delantero francés empujó el esférico para poner el definitivo 2-0 en el marcador.








