Tras las derrotas frente al Villarreal y Bénfica y el empate en el derbi el Atlético de Madrid se reencontró con la victoria frente a la Real Sociedad. Pudo tener mucho que ver la vuelta de Koke al centro del campo colchonero, siendo también la mayor novedad en el once inicial de Simeone. A diferencia de el enfrentamiento contra el Real Madrid, en este caso Jackson Martínez fue el hombre más adelantado en la escuadra rojiblanca. El joven Correa repetía titularidad, pero en este caso ocupando una posición más defensiva y menos vistosa.
Comenzaba el encuentro y el equipo del Manzanares no permitió a «la Real´´ meterse en el partido. No se habían jugado ni diez minutos cuando Griezmann anotó el primer tanto tras una brutal galopada desde el centro del campo. El galo tras una flamante carrera colocó el balón por encima de Rulli con una espectacular vaselina. A pesar del golazo que acababa de marcar, Antoine no lo quiso  celebrar por respeto a su ex-equipo. En la primera parte el Atleti sin brillar demasiado mostró una clara superioridad sobre el conjunto vasco. En parte, como decía anteriormente, la presencia de Koke favoreció un centro del campo más creativo y unido. Así mismo se apreció una mejora en el juego de Jackson, sobre todo sin balón. La Real Sociedad no despuntó mucho en el primer tiempo, si acaso los jugadores más destacables fueron Canales y Carlos Vela. El equipo local no conseguía ocasionar peligro al Atlético, que se volvió a mostrar como un conjunto fuerte y ordenado en defensa.
En los segundos cuarenta y cinco minutos el equipo visitante replegó sus filas y le otorgó las ocasiones al conjunto de Moyes.  Junto con las primeras situaciones de peligro llegó la polémica y la grada empezó a caldearse. El Atleti empezó a asumir un papel al contraataque en la segunda mitad, jugando muy atrás e intentando atacar rápido. Para ello «El Cholo´´ introdujo a Carrasco en el terreno de juego por Correa, amonestado y poco lúcido, pasada la hora de partido. Anteriormente se produjo la ocasión más clara para la Real, en un córner Jackson no se entiende con Oblak y el colombiano estuvo a punto de meterse en propia puerta. Con el motivo de centrar el ataque rojiblanco en la contra Simeone sustituyó al delantero cafetero por Fernando Torres, que siempre da lo mejor de sí para aportar al bien del equipo. La tónica del encuentro estaba marcada, la Real Sociedad merodeaba el área rival sin demasiado peligro mientras el Atlético buscaba matar el enfrentamiento con balones largos y jugadas rápidas. La zaga visitante desviaba continuamente balones llegando a acumular a los once jugadores en los últimos 30 metros de su campo. Bruma, Jonathas y Rubén Pardo fueron los hombre de refresco en los que el ex entrenador del Manchester United confió para combatir la fatiga y empatar el partido. El último cambio de los madrileños fue Saúl por Griezmann que se marchó entre pitos y aplausos de la que un día fue su casa.
Los últimos minutos estuvieron repletos de sucesos, polémica y ocasiones. Todo comenzaba en el minuto 88 cuando Diego Reyes veía la tarjeta amarilla tras derribar a Torres en carrera, merecida. Esta acción es de vital importancia ya que el central fue expulsado después de ver la segunda cartulina, según parece por decir algo ofensivo al árbitro. La Real Sociedad se encontraba con 10 y esta no sería la única expulsión. Ya en el tiempo de descuento en un rebote Jonathas trataba de quedarse solo contra Oblak cuando Giménez, en un acto heroico según Simeone, metió la cabeza entre el balón y la pierna del delantero derribandolo y evitando una ocasión clara. Jugadores y aficionados locales se enredaron en reclamaciones de penalti, mientras Torres montó una contra perfecta y acabó asistiendo a Carrasco, que tras un sútil recorte a Rulli empujó el balón al fondo de la red. Los jugadores de la Real se abalanzaron sobre Iglesias Villanueva, el colegiado mostró tarjetas a diestro y siniestro y Jonathas acabó expulsado.
Gracias a esta sufrida a la par que emocionante victoria el Atlético de Madrid cosechó tres puntos que contribuyen a un comienzo de liga que no deja insatisfecha a la afición de el Calderón.