Independientemente de haber cosechado un magnífico punto ante el probablemente mejor equipo de la liga, la noticia de la noche fue que después de muchos meses la paz volvió a Mestalla y el inquilino del banquillo che no escuchó el tan manido «fulano vete ya». Anoche, por fin, la grada de Mestalla se centró en animar a su equipo en lugar de estar pendiente de cada movimiento que daba el entrenador valencianista.
El Valencia, dirigido por Voro desde el banco y con Gary Neville en el palco, acudía al partido con el equipo destrozado por las bajas. Todo apuntaba a una más que probable debacle ante el conjunto de Luis Enrique. Lo cierto es que aunque el marcador señalase lo contrario al final del partido el Barcelona estuvo muy cerca de provocar un destrozo importante en la moral valenciana.
Como no podía ser de otra manera el balón fue única y exclusivamente del conjunto azulgrana, que lo monopolizó durante inmensa parte del choque, con un Andrés Iniesta sencillamente imperial y un Neymar Jr en estado de gracia. Curiosamentela gran estrella del equipo, el rosarino Lionel Messi fue el que estuvo más fallón de las estrellas blaugranas. Mención aparte para Luis Suárez, que estuvo más preocupado de «pegarse» con Abdennour que de jugar al fútbol.
En el primer tiempo debió irse el Barcelona a la caseta con algún gol de diferencia. Los de arriba marraron ocasiones que no suelen fallar. Ninguno de los famosos tres tenores estuvo acertado a la hora de enfrentarse al magnífico portero valenciano, Jaume Domenech. Neymar, primero; Messi poco después, y Luis Suarez casi acabando el primer tiempo erraron goles que permitieron al Valencia irse a la caseta a tomar aire con la moral intacta.
El Barça conquistó, por fin, la meta de Jaume casi a la hora de partido. Un pase en profundidad de Messi a Luis Suárez, que partía en ligero fuera de juego, fue aprovechado por el charrúa para batir a un Jaume que se «venció» antes de tiempo, hecho que facilitó que el uruguayo le batiese por el palo corto a media altura.
Con nada que perder el Valencia intentó el empate casi a la desesperada y el Barcelona tuvo varias ocasiones para matar el partido. No lo hizo. Otra vez Neymar, excelso en el juego pero fallón en la definición, envió fuera una maravillosa jugada personal.
El que perdona lo paga dice una de las máximas del fútbol. Así fue. Casi acabando el partido, 4 minutos restaban, el centro del campo che envio un balón en largo hacia Paco Alcácer, éste hizo un control exquisito, se zafó de los dos centrales azulgranas y le dio un pase perfecto a un Santi Mina que venía en carrera y que fusiló a Claudio Bravo, que nada pudo hacer.
Desde ahí hasta el final la zaga valenciana se deshizó con más o menos surimiento de los intentos catalanes por marcar el segundo. Messi, bastante desarcetado toda la noche, tuvo desde la frontal del área el 1-2 pero Jaume, una vez más, deshizo el peligro.
El encuentro deja un sabor amargo para el FC Barcelona ya que merecio la victoria, un sabor dulce al Valencia por lograr un punto en un partido que se presuponía casi imposible viendo como se presentaban los ches y anima una liga que parecía de claro color azulgrana.
Valencia
Jaume Domenech; Vezo, Santos, Abdennour, Gaya; Danilo, Parejo, Enzo Pérez (Bakkali), Santi Mina (Tropi), De Paul (Piatti) y Alcácer.
Goles: 1-1, Santi Mina (86′).
Bravo; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets, Iniesta, Rakitic; Neymar, Suárez, Messi.
Goles: 0-1, Luis Suárez (59′).








