• El Atlético cayó en San Mamés, en un encuentro donde mereció, como mínimo, puntuar.

El Atlético tenía la oportunidad de meterle dos puntos al Real Madrid y mantener la ventaja sobre el Barcelona. Sin embargo, se encontró con un Athletic que quería comprimir la Liga a su máxima expresión. Berenguer adelantó a los suyos, confirmando el buen arranque de los leones, y Savic equilibró la balanza, premiando la reacción de los suyos en la segunda mitad. El partido se volvió loco, e Iñigo Martínez puso la Liga patas arriba.

Saltó el Athletic al campo con ganas de complicarle la vida al Atlético de Madrid. Lejos de la versión que nos tenían acostumbrados los de Marcelino en las últimas fechas, los leones saltaron enérgicos, con una marcha más que los colchoneros. El buen arranque de los locales tuvo su premio en forma de un temprano gol en el 9′ de Berenguer. El delantero culminó una contra letal, imponiéndose por arriba entre los centrales y batiendo a Oblak, que nada pudo hacer.

Se esperaba reacción del Atlético, y la hubo, pero se cocinó de forma muy lenta y progresiva. Poco a poco, la máquina del Cholo empezó a carburar, enlazando posesiones más largas y consiguiendo conectar con un inspirado Correa, que estuvo cerca de empatar el encuentro en varias ocasiones. No se lo ponía nada fácil el Athletic, contrarrestando con transiciones rápidas y acechando constantemente el área rival.

Simeone puso las pilas a los suyos en el vestuario y el equipo respondió con un fútbol mucho más propio de un líder. Moviendo rápido el balón, y transformando su empuje en ocasiones peligrosas. Suárez, Joao y Lemar salieron de una tajada para convertir el empate pero el Athletic sacó su garra para resistir a las sometidas y darle algún que otro susto al Atlético.

Pasado el ecuador de la segunda mitad, el buen hacer del Atlético obtuvo su recompensa. La puso Koke y voló Savic para empatar el encuentro desde el primer palo. No fue a más el Atlético con el gol y el partido cogió un ritmo vertiginoso que podía decantar la balanza de cualquier lado. Y cayó para los de Marcelino. A cinco minutos del final, Iñigo Martínez le pegó un mazazo al líder de esos que cuestan digerir.