Analizamos el debut de Ángel Villcampa como entrenador del Atlético Féminas. El equipo rojiblanco mostró diferentes esquemas a lo largo del partido.
La destitución del anterior técnico llegaba en unos momentos complicados, pues el equipo rojiblanco se encontraba en una semana clave tras disputar el pasado fin de semana su respectivo partido contra el líder de la competición, el Athletic Club, y cayendo derrotado perdiendo las posibilidades de recuperar el coliderato que había perdido la jornada anterior. El club dio salida a Miguel Ángel Sopuerta justo antes de recibir al Barcelona, con el que se disputaría la segunda posición. Prefirieron un cambio en el banquillo que la estabilidad del equipo, muy importante para la psicología del vestuario a la hora de afrontar encuentros de este calibre.
Parecía que el nuevo entrenador iba a sorprender con un once renovado, se barajaban las posibilidades de que Priscila formara parte de la primera alineación de Villacampa, puesto que tiene mayor profundidad que Esther González y crea más peligro cuando el rival opta por una estrategia defensiva. Esto siempre y cuando las conexiones con Ángela Sosa en el centro del campo y con Sonia Bermúdez y Amanda Sampedro por ambas bandas, funcionen. Otra jugadora que podía entrar en este once era Bea Beltrán, que en numerosas ocasiones había resultado crucial para el equipo contra rivales grandes. Lejos de esto, mantuvo su papel revulsivo, entrando al terreno de juego avanzada ya la segunda parte.
Lo único que cambió en el esquema del nuevo técnico con respecto al anterior era que el centro del campo aparecía más sostenido con Ángela Sosa y Nagore Calderón en la misma línea, lo que obligaría al FC Barcelona a abrir el juego por las bandas. Es ahí donde actuarían María León y Kenti Robles que neutralizaron todos los ataques que llegaron tanto por la derecha como por la izquierda, siendo más efectivo el lado derecho con la colaboración de Amanda Sampedro.
Precisamente sobre la aportación de Amanda Sampedro y la mayor efectividad que tuvo el equipo por banda derecha se pueden destacar varios aspectos. No sería la primera vez que Amanda cumple las funciones de lateral derecho y a lo largo del primer tiempo lo hizo, sustituyendo su posición con la de Kenti Robles, la lateral del Atlético Féminas. Amanda Sampedro bajaba a apoyar en la defensa cuando atacaba el Barcelona, una vez recuperado el balón, era ella quien lo sacaba jugado en varias ocasiones apoyándose en Ángel Sosa que se dejaba caer a la derecha. Mientras, Kenti Robles aprovechaba para subir y recibir el balón de Sosa, generando peligro ofensivo. También se hacía de forma viceversa, con Kenti sacando el balón jugado y Amanda recibiéndolo arriba. Esto no ocurría en la banda izquierda. Sonia Bermúdez no apoyaba en la defensa y eso impedía que el contraataque tuviese tanta efectividad. También ocurría con el anterior técnico. La lateral María León se ocupaba de sacar el balón jugado y Sonia Bermúdez de intentar generar el peligro, el centro del campo no tenía función a la hora de sacar el balón jugado por la izquierda. León, se abría más a la hora de generar peligro mientras Sonia Bermúdez caía más al interior.

En el primer cuarto de hora del segundo tiempo Ángel Villacampa sorprendía con un cambio de sistema que en lugar de mejorar las carencias ofensivas de la banda izquierda suponía un apoyo más al lado derecho. Sonia Bermúdez pasaba a la derecha junto a Amanda Sampedro, aunque cerrada más al centro del campo y cambiando a la izquierda en varias ocasiones. Kenti Robles no subía tanto y se dejó de ver lo que sí se había visto durante el primer tiempo. Lo que provocó esto fue que el juego del equipo se pasase a la izquierda, Nagore Calderón tuvo que dejarse caer a una banda que había quedado huérfana y que sólo tenía la participación de María León, también Esther tuvo que buscar la caída al lado en lugar de quedarse estática en posición central. Nagore Calderón dejó de tener participación con las acciones llevadas a cabo por la banda derecha y no tuvo la conexión que en anteriores partidos había tenido con Amanda Sampedro, este es otro de los aspectos que cambian con respecto al sistema de Miguel Ángel Sopuerta.

Este sistema se mantuvo sólo durante los primeros quince minutos de la segunda parte. Pasado este tiempo Sonia Bermúdez volvía a su posición original y Ángel Villacampa seguía tocando el esquema. La banda derecha recuperó el dinamismo que había tenido durante los primeros 45 minutos y avanzado el segundo tiempo intentó hacer lo propio con la banda izquierda. Bea Beltránentró en juego y sorprendentemente lo hizo como lateral izquierda sustituyendo a María León. Parece que Villacampa buscó el mismo efecto que en otras ocasiones había producido el hecho de que Amanda Sampedro saliese de lateral en la derecha. Bea Beltrán supo sacar el balón jugado consiguiendo un efecto similar a la conexión Kenti-Amanda.
Mientras, Priscila hacía su entrada y ocupó el mismo lugar que ocupa habitualmente cuando sale en la segunda parte. Entre Esther González y Ángela Sosa colaborando en el ataque y en la defensa y mejorando la conexión entre el centro del campo y la delantera. Esther recuperaba su posición estática aunque no lograba esa profundidad que tal vez sí hubiera logrado Priscila en la punta. Débora García sustituyó a Esther a falta de diez minutos para el final, teniendo el mismo papel que la delantera titular.

Estos han sido los rasgos más destacados de un Atlético Féminas que a lo largo del partido ha lucido tres esquemas distintos, acoplándose a la situación del partido mostrando un dinamismo que no se veía con el anterior técnico. En lo que al carácter del equipo se refiere, se vio a un Atléticomás fuerte, con más intensidad, teniendo en cuenta el equipo que se encontraba enfrente. También cabe destacar que desde el principio del partido la presión que el equipo ejerció arriba fue notable, aunque el partido se quedó en tierra de nadie en el segundo tiempo y este aspecto se vio menos.








