Un excepcional Eibar ha aplastado sin misericordia a un pobrísimo Granada en Ipurúa.
El Granada de Sandoval se presentaba en Ipurúa con la intención de alejarse un poquito de los puestos de descenso aprovechando las derrotas de sus máximos perseguidores. No solo no ocurrió sino que salió del municipal eibarrés con solo malas noticias. Y eso que el choque no comenzó mal para los intereses visitantes. Un conjunto, el rojiblanco, que hoy volvía a cambiar de sistema, pasando de nuevo al 4-1-4-1, dando muestras el técnico madrileño del Granada de no saber muy bien qué quiere hacer con su equipo. Todo lo contrario que José Luis Mendilíbar, que tiene bien clarito lo que pretende de su equipo y éste sabe perfectamente a qué juega. Y da exactamente igual que juegue uno u otro en el conjunto azulgrana. El técnico del Eibar no cambia su forma de jugar aunque le falten hombres importantes como era el caso hoy de Escalante o Pantic.
Como deciamos, el encuentro no empezó mal del todo para las huestes granadinas. Controlaban con cierta calma el ritmo del encuentro, su arquero apenas pasaba por apuros y además de vez en cuando daba algún susto que otro al portero local Asier Riesgo. Con un toma y daca constante, aunque sin claras ocasiones de gol, se cumplió la primera media hora de juego. En este instante alguien en Ipurúa encendió el botón de la trituradora vasca y ésta despedazó al Granada en apenas cinco minutos. La defensa rojiblanca, bastante segura hasta ese instante, empezó a hacer aguas por las bandas, muy especialmente por la izquierda, donde Keko destrozó, apalizó, hizo lo que quiso, a un Biraghi que parecía un zagal jugando contra un adulto. En una de las incontables internadas del extremo fichado este verano del Albacete el centro de éste le llegó al japonés Inui que no perdonó a Andrés Fernández, marcando el 1-0 cuando se llevaban disputados 35 minutos.
Prácticamente sacado el balón de centro el balón le llegó de nuevo a Keko, que, como no, se fue de su marcador como quiso y dio el pase de la muerte para que Sergi Enrich materializase el 2-0. El Granada quedó herido de muerte. Tan solo la campana le libró de un k.o. técnico antes del descanso.
Sandoval quemó todas sus naves al arrancar el segundo acto. Salieron de inicio Fran Rico y El Arabi y se quedaron en la caseta unos inoperantes Rubén Pérez y Uche Agbo. Lo cierto es que con los cambios el Granada mejoró algo sus prestaciones (tampoco era muy difícil a decir verdad) y empezó a estirarse buscando la meta de Riesgo. En uno de esos escarceos el balón le llegó a Success, que filtró un pase para Peñaranda. El pase realmente no era bueno pero tuvo la suerte de que el central del Eibar, Dos Santos, se resbaló y le dejó el balón franco al venezolano que no tuvo más que darle en gol en bandeja al marroquí El Arabi, que marcó así su cuarto gol en lo que va de campaña.
Daba la sensación de que se iniciaba un nuevo partido. Nada más lejos de la realidad. El mismo individuo que le dio al On en el primer tiempo lo hizo a raíz del gol andaluz y la trituradora eibarresa se puso en marcha. Y esta vez lo hizo a base de bien. En once minutos, los que van desde el 67 al 78, el conjunto armero desarboló cuantas veces quiso a la endeble zaga granadina y marcó tres goles, obra de Sergi Enrich y dos de Borja Bastón, un jugador que está en estado de gracia. El Granada fue despedazado por un Eibar que pudo, y da la sensación de que no quiso, hacer más destrozos en la moral granadina.
Con esta victoria la Sociedad Deportiva Eibar se coloca sexto, con 33 puntos, en posiciones europeas, y lo que es más importante, con la permanencia en primera división una temporada más prácticamente certificada.
El Granada, por su parte, regresa a la ciudad de La Alhambra con la moral por los suelos, con la posible lesión de su hombre franquicia en estos momentos, Adalberto Peñaranda, y con unas sensaciones realmente malas, habiendo logrado tres puntos de los últimos dieciocho en juego. Con estas cifras se antoja complicado que puedan aspirar a quedarse en primera un año más aunque ya sabemos todos que todo es posible en Granada.
SD Eibar: Riesgo; Capa, Ramis, Dos Santos, Luna (Juncà, 63’); Keko, Dani García, Adrián, Inui (Saúl Berjón, 72’); Sergi Enrich (Verdi, 80’) y Borja.
Granada CF: Andrés; Lombán, Biraghi, Mainz, Foulquier, Edgar, Rubén Pérez (Fran Rico, 46’), Khrin, Agbo Uche (El-Arabi, 46’), Success y Peñaranda (Miguel Lopes, 86’).
Goles: 1-0, Inui (35’); 2-0, Enrich (38’); 2-1, El-Arabi (64’); 3-1, Enrich (67’); 4-1, Borja Bastón (73’); 5-1, Borja Bastón (78’).
Árbitro: José María Sánchez Martínez (Comité murciano). Amonestó por parte del Eibar a Capa. Y por parte del Granada a Uche, Rubén Pérez, Peñaranda y Biraghi.








