El Atlético de Madrid presentó un ERTE a comienzos de marzo para «salvaguardar la viabilidad del club», según anunció Gil Marín en un comunicado. Dicha medida consistió finalmente en la reducción del salario de futbolistas y entrenadores de la primera plantilla, filial y femenino en un 70%. El resto de empleados, por su parte, recibirán la totalidad de su sueldo, puesto que la entidad pagará el complemento del 30%.

Ahora, la Dirección General de Trabajo de Madrid ha aprobado el ERTE presentado por el Atlético al considerarlo «de fuerza mayor» y por tanto dentro de la legalidad. Es condición obligatoria que sea la única medida posible para salvar la economía de las empresas. Pues algunas, como Burger King, no pudieron llevarlo a cabo precisamente por no considerarse imprescindible.

El ERTE afecta a 430 trabajadores de la entidad. El 70% lo pagará el Estado a través de la Seguridad Social, mientras el 30% restante lo pagará el club a través de los salarios de jugadores y entrenadores de la primera plantilla y del Comité de Dirección, a partes iguales. De esta forma, los trabajadores recibirán el 100% de su salario durante el tiempo que dure el estado de alarma.