El niño Torres, fue presentado por el Sagan Tosu japonés y dijo «es un reto futbolístico pero también cultural».
La pasada madrugada (hora de España) el Sagan Tosu presentó en la capital japonesa ante múltiples medios de comunicación al delantero español. Fernando Torres se mostró muy contento e ilusionado con su nueva etapa. Firma por año y medio hasta diciembre de 2019 con posibilidad de ampliar el contrato un año más. El delantero llevará el dorsal número 9 , el número que le ha acompañado a la espalda la mayor parte de su carrera.
La decisión de recalar en el conjunto japonés fue tomada en base a un partido que el Atlético de Madrid disputó en la pretemporada de 2015 en lo que va a ser su estadio, «me impresionó el ambiente que había aquel día cuando jugué contra el Sagan Tosu». «El primer objetivo en el equipo nipón es sacar al equipo de la situación en la que se encuentra en la clasificación», dijo Torres, y es que se encuentra en puestos de descenso de la J-League.
Afirmó que había recibido ofertas de otros clubes pero se decidió por el Sagan Tosu porque fue uno de los primeros en interesarse por él y tanto el propio jugador como su familia pensó que era una buena opción el hecho de ir a Japón. El exjugador rojiblanco a sus 34 años y después de anunciar el fichaje el pasado mes de Abril, se une a una liga en la que coincidirá con un amigo como es Andrés Iniesta que jugará en el Vissel Kobe.
La presencia de Iniesta en el país, es un apoyo extra y afirmó que estuvo en contacto con él durante las negociaciones que ambos mantuvieron con sus clubes. Para Torres, «es muy bueno tener amigos cerca» dijo el exinternacional español.
Fernando Torres se une al elenco de jugadores españoles que emprenden su viaje a otras ligas en las que acabarán su carrera a un nivel más bajo pero con las mimas ganas de seguir compitiendo y dando lo mejor de sí mismo.








