El atlético de Madrid sigue mostrando ciertas debilidades en su juego pese a estrenarse con victoria en la Champions League.
El Atlético de Madrid sigue dando muestras de que es un equipo con mucho margen de mejora. La victoria de ayer en el estadio Louis II (1-2) frente a un mermado Mónaco por la fuga de sus estrellas verano tras verano, hace que el pensamiento de todos los atléticos sea que lo mejor de todo fueron los puntos. La lectura del encuentro europeo saca a relucir aspectos positivos y negativos del equipo de Simeone. Colectivamente, en lineas generales el equipo hizo un aceptable papel durante la primera parte, sobretodo los primeros 10 minutos y después del gol francés. Nada mas empezar el partido, el Atleti salió dominador del balón y de los espacios, jugaba en campo contrario y monopolizaba la posesión a través de koke, Rodri, Saúl y con Griezmann haciendo de enganche con Diego Costa. Fruto de esa asociación, llegó la ocasión más clara del Atlético en todo el partido (exceptuando los goles), Costa amagó con venir a recibir un pase de Griezmann y se desmarcó a las espaldas de los centrales como él sólo sabe hacerlo, Griezmann hizo notoria su calidad y le puso el balón al espacio pero sin embargo el brasileño erró el disparo. A raíz de esa ocasión el Atlético se apagó y el Mónaco con más empuje que juego se fue arriba con Falcao a la cabeza, que se notaba excesivamente excitado por enfrentarse a su ex equipo. En un error en un control de Saúl en la frontal de su propia área, el más listo de la clase fue Falcao, que le robó el balón y dió un pase atrás para que en otro fallo de Correa al intentar controlar y no despejar, el esférico se le quedo franco a Grandsir y a boca jarro batió a Oblak.
A partir de ese momento el equipo se repuso con solvencia y supo remontar el partido antes del descanso, primero con una contra al primer toque entre Godín, koke y Griezmann que gracias a una gran asistencia de volea y al primer toque, dejó a Costa solo frente aL guardameta Benaglio, que no puedo hacer nada ante a definición del brasileño.
El segundo gol llegó en un córner en el descuento de la primera parte, la asignatura pendiente de este equipo en los últimos dos años. Una faceta que en temporadas anteriores aportaba a las estadísticas una gran cantidad de goles y que parece resistirse últimamente. A pesar de eso, Giménez que fue de lo mejor del equipo controlando en todo momento a su gran peligro Falcao,mostró su carácter y con un espectacular salto y un buen centro de koke, puso la ventaja en el marcador antes del descanso, logrando un gol psicológico y que a postre fue definitivo.
La segunda parte tiene pocas cosas positivas, Saúl estuvo poco participativo a pesar de llegar en un buen estado de forma, Correa estuvo muy desafortunado teniendo muchas pérdidas pese a que no paraba de intentarlo, el equipo retrocedió la linea defensiva treinta metros lo que permitió al Mónaco venirse arriba, tanto los los interiores como Costa, no daban apoyos en la salida del balón lo que originó innumerables pérdidas que pudieron costar un gol. Con todo esto, la segunda parte no gozó de ocasiones, no ayudó al espectáculo, Oblak ni apareció y, unido al siempre gélido ambiente en las grades del principado y el mal estado del terreno de juego que, dicho sea de paso, no debería de consentirse en una competición como esta, hacen mirar la victoria como el aspecto más positivo que se puede sacar.
El primer partido de la competición, fuera de casa y el margen de mejora que todos ven, muestra el vaso medio lleno, dadas las esperanzas puestas en este proyecto con las grandes incorporaciones que el Atlético ha tenido en este verano








