Los clubes femeninos encuentran grandes dificultades la hora de financiarse, con unos recursos económicos modestos, han tenido que buscar vías alternativas del fútbol femenino. La RFEF tan sólo destina un 1% de su presupuesto al fútbol femenino.

Al igual que sucede con el fútbol masculino, los principales equipos de fútbol femenino logran  financiarse gracias a ciertos marcas publicitarias, sponsors, derechos publicitarios… No obstante,  al hablar de la financiación de los equipos femeninos de fútbol cabe hacer una clara diferenciación entre aquellos que únicamente poseen sección femenina de fútbol, como es el caso de la U. D. Tacuense o de la U. D. Granadilla Tenerife Egatesa, de aquellos que simplemente son una parte más de un gran conglomerado deportivo, como puede ser el F. C. Barcelona o el Atlético de Madrid.

En el caso de los segundos, aquellos equipos de fútbol femenino que forman parte de una asociación mayor, la financiación del equipo es más llevadera ya que tienden a tener presupuestos más amplios gracias a la gran aportación económica que perciben las secciones masculinas de fútbol u otras secciones, como es el caso del Barcelona con el baloncesto. Estos grandes clubes deportivos constan de un determinado porcentaje de su presupuesto destinado a la sección femenina de fútbol, el cual es evidentemente, menor que el dedicado a la sección masculina del mismo, e incluso en algunas ocasiones menor que la dedicada a la secciones masculinas de otros deportes. No obstante, estas secciones de fútbol femenino, como hemos indicado anteriormente, reciben dinero de sponsors y otros proveedores a los que el equipo publicita. Cabe decir una vez más, que la cantidad de dinero que perciben de las empresas a que publicitan es mucho menor que la cantidad que reciben los equipos de fútbol masculino.

Para aquellas entidades deportivas que únicamente tienen una sección femenina, la gestión económica es más difícil y limitada, ya que como hemos indicado anteriormente, las cuantías que reciben los equipos de fútbol femenino son menores que las de fútbol masculino. Pese a las diferencias económicas, podemos encontrar ciertas similitudes entre los métodos de financiación entre el fútbol masculino y femenino. En primer lugar, ambos deportes perciben fondos de patrocinadores que lucen directamente en las equipaciones o en los estadios. Del mismo modo, las instituciones que rigen el fútbol femenino están recibiendo recientemente patrocinios de grandes empresas, al igual que lleva sucediendo con el fútbol masculino los últimos años.

Por ello, podemos encontrar paralelamente nombres como los de la Liga Iberdrola en fútbol femenino, patrocinada por la empresa energética, o los de LaLiga Santander o LaLiga 1, 2, 3 en fútbol masculino, siendo ambas patrocinadas por la susodicha entidad bancaria española. Un segundo método sería la venta de merchandising del club. Del mismo modo, también hay que decir que forman parte de la financiación de los clubes de fútbol femenino la recaudación obtenida de la taquilla de los encuentros, sin embargo esta es una vez más, más modesta que la del fútbol masculino, de hecho, en algunos clubes como el Atlético de Madrid, laentrada es gratis para socios del club. Por último, cabe destacar que algunos clubes de fútbol femenino han encontrado como método de financiación una vía prácticamente inexistente en el fútbol masculino, como es la introducción en su nombre, del nombre del sponsor, como es el caso del U. D. Granadilla Tenerife Egatesa, patrocinado por la empresa cárnica Egatesa.

Otro hecho que causa que la financiación del fútbol femenino sea menor es el hecho de que asociaciones futbolísticas como la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), la cual debería amparar un reparto igualitario de los recursos económicos y los medios para el fútbol de ambos géneros, inviertan menor cantidad de dinero en el fútbol femenino. En el caso particular de la RFEF, solo el 1% de su presupuesto de 126 millones de euros se destina al fútbol femenino.

En definitiva, los presupuestos de los equipos de fútbol femenino o de las secciones de fútbol femenino de los grandes conglomerados deportivos son muchos menores que las de los equipos y secciones masculinos. Esto viene en cierto modo incitado por la baja difusión que tiene el fútbol femenino en España comparado con otros países, pues, como es obvio, a mayor poder de alcance al consumidor, mayores oportunidades de financiación e ingresos se obtienen.