El Levante y el Espanyol se citan en Copa del Rey con un mismo objetivo, que no es otro que el de reivindicarse de cara a su afición.
En el caso del Espanyol, que ha saldado sus tres últimos encuentros como visitante con sendas derrotas, el Ciutat de València será una oportunidad idónea para revertir la racha y demostrar que, con una plantilla ilusionada y la positividad de su entrenador, pueden optar a mejores resultados en Liga y a llegar lejos en una competición que, en palabras de su técnico, “es especial para el club y para mí”.
El Levante, por su parte, ha encontrado en el nuevo inquilino del banquillo, Rubi, la estabilidad que necesitaba la institución, lo que parece empezar a dar sus frutos sobre el terreno de juego. Hacía ya años que no se veía a un conjunto granota que se gusta con el balón en los pies, que se atreve a iniciar jugadas desde atrás, que confía en su salida de balón y en un centro del campo joven y que ha encontrado en Deyverson el gol que la pasada temporada les abandonó. Su objetivo en este partido de Copa será dar una nueva alegría a su afición y consolidar la notoria mejoría que ha experimentado el equipo al abandonar el clima negativo que acompañó a los últimos partidos de Lucas Alcaraz.
Así mismo, ambos conjuntos tendrán la oportunidad de dar minutos a jugadores que, normalmente, no están en los planes del entrenador, ya sea por juventud o por la gran competencia en sus posiciones. En el Espanyol, Sergio se lleva a cuatro jugadores del filial y el portero Bardi, normalmente a la sombra de Pau, será titular, mientras Rubi se atreve con Pepelu, jugador del filial que ya ha disputado algunos partidos con el primer equipo granota y que tratará de demostrar su calidad ante una afición cuyo estado de ánimo ha cambiado radicalmente.
Cabe recordar que, mientras el Levante cayó eliminado en la pasada edición de la Copa del Rey ante el Málaga en octavos de final, el Espanyol alcanzó las semifinales, dejando en el camino a Valencia y Sevilla. Así pues, en el levantinismo las expectativas no son muy elevadas, tras un desempeño en la pasada campaña poco notable, en el que solo ganaron un partido, mientras la obsesión en el Espanyol, tras un comienzo en la Liga dubitativo, será la de demostrar que el equipo, de nuevo, puede dar la campanada.
Como anécdota, Zou Feddal, defensor del Levante, se reencontrará con un equipo, el Espanyol, que no le renovó hace ya tres temporadas, al cuestionar su profesionalidad. Será interesante ver qué recibimiento tiene el futbolista por parte de su antigua afición, y, sin duda, para él en particular será un partido marcado en rojo en el calendario.








