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El Atlético condenó su falta de gol en Valencia y agota prácticamente sus opciones de jugar Europa la temporada que viene.
El Atlético de Madrid Femenino hizo todo lo que estuvo en su mano para llevarse los tres puntos de Valencia pero terminó condenando su pólvora mojada. Con este pinchazo, el Atlético se aleja ocho puntos de la ‘Zona Champions’ a falta de diez partidos. Encara de esta manera, una recta final prácticamente sin opciones de cumplir su objetivo y con la tarea de mejorar la efectividad que tanto le está castigando esta temporada.
En los primeros compases pudimos ver un Atlético muy distinto al que salió en Huelva. Lejos de sufrir en la salida de balón, las rojiblancas superaban todas las tres líneas plantadas por el Valencia y llegaban a finalizar sin éxito en las primeras llegadas. Las más claras llegaron de las botas de una Ludmila, que comenzó enérgica el partido. Primero finalizó con mala fortuna tras recibir un caramelo de 50 metros de Van Dongen. Seguidamente fue Enith quien evitó el primero de la brasileña con una magnífica doble intervención.
El partido siguió en la misma línea y era el Atlético el equipo que ponía el juego y las ocasiones en el Antonio Purchades. Sin embargo, las rojiblancas no estuvieron inspiradas de cara a puerta. Hacía todo bien el cuadro de Sánchez Vera menos la finalización. Y eso se reflejó en una gran intervención de Duggan que se guisó una buena jugada hasta pisar área y definir demasiado cruzado. Así llegaba el descanso, con un Atlético que no conseguía convertir sus llegadas en goles y dejaba muy vivo a su rival de cara al segundo asalto.
No cambió el dibujo Sánchez Vera tras el descanso y el partido siguió en el mismo guion. No dejó de pisar el acelerador el Atlético en ningún momento, en busca de adelantarse en el marcador. El encuentro empezó a parecerse demasiado a películas anteriores como la del Santa Teresa en Alcalá o el propio derbi. Con un acoso desmedido del Atlético en área rival que descuidaba sus espaldas y jugaba todo a una carta. En menos de 15 minutos, Ludmila tuvo tres ocasiones, una de ellas sola desde el centro del campo pero en ninguna de ellas fue capaz de batir a Enith.
Con una ocasión cada tres minutos, la pólvora mojada del Atlético comenzaba a desesperar al personal, que se presagiaba un nuevo pinchazo. Con el paso de los minutos el Valencia comenzó a creerse el punto y a las rojiblancas se le nublaron las ideas. En el 94′, las colchoneras gozaron de una triple ocasión que, incrédulamente, no acabó en gol y supuso el final del partido. Otro duro mazazo que deja en muy mal lugar al Atlético de Madrid.








