Los de Simeone cuajaron su primera derrota en liga como locales en la temporada (0-2), lo que supone también que el Espanyol sea el primer equipo en conquistar el nuevo feudo rojiblanco en LaLiga.

No siempre llueve a gusto de todos, deben de pensar aquellos que a estas alturas de año recorrían la cuesta de Pirámides el año pasado y apenas este domingo volvían a casa cabizbajos tras un duelo, pese a la poca trascendencia que parecía tener a priori, histórico: el Atlético ya sabe lo que es perder en el Metropolitano en competición liguera. Tras el partido del jueves que llevaría a los colchoneros a otra final europea más (la quinta en esta década si no contamos las dos Supercopas de Europa), nadie esperaba que el conjunto perico conquistaría el nuevo estadio rojiblanco, pese a las rotaciones de Simeone y el desgaste físico en ciertos jugadores.

En un encuentro que inició tras un homenaje al juvenil A que se proclamó este mismo fin de semana campeón de la Copa de Campeones frente al Sporting de Gijón por 3-1 que culminaron con una vuelta de honor sobre el césped, el partido inició con novedades en el once de los locales. El Cholo optó por 3 centrales acompañados de 2 carrileros ocupando las bandas y con Kevin Gameiro en la punta de ataque con un Fernando Torres, que va restando citas con el equipo de sus amores. El Espanyol, en cambio, optó por un juego valiente, un centro del campo agresivo y con ganas de darse un gusto frente al único equipo que ha podido disputarle LaLiga a su eterno rival, el FC Barcelona, además de un sublime Gerard Moreno, que pese a no anotar se marcó un auténtico partidazo y sigue dando motivos al seleccionador nacional, Julen Lopetegui, para que finalmente sea llamado para la cita mundialista en Rusia este verano.

El partido comenzó con aires de ser un gran día para la hinchada colchonera, que vio el partido de este fin de semana el perfecto preparatorio para animar a sus chicos para la final de Lyon, hasta que pitó el árbitro, entonces se borró la sonrisa en muchos rostros visibles en la grada. Tras un arranque en el que el dominio correspondió al Espanyol, el Atlético probó suerte gracias a Vitolo con un disparo que causó la primera sustitución de la tarde. Cuando mejor estaba el canario, cuando parecía haberse adaptado a la perfección a esa máquina tan compleja que Simeone engrana fin de semana tras otro, llegó una lesión acuñada bajo el nombre de «molestias» con el fin de tranquilizar a la hinchada pero que en directo a más de uno le subió la comida de nuevo a la boca debido al susto. Fuera como fuere, el canario fue sustituido y debutó el canterano Arona en Liga, que pese a sus esfuerzos no pudo realizar nada destacable en la tarde del domingo. Antes del descanso, los pericos, dirigidos por David Gallego (que fue expulsado en el descanso en su tercer partido como entrenador de los blanquiazules), consiguieron meter miedo en el cuerpo con un disparo a la madera de su gran estandarte, Gerard, que repelió como pudo Oblak. Sí, otra vez Oblak, ese hombre que llevaba desde enero sin encajar un gol en casa…

Pero, la segunda parte iba a ser testigo de como ese récord se rompía, pero antes, Simeone optó por sustituir a Koke en el descanso por Saúl, con tal de repartir minutos entre sus hombres para evitar lesiones antes de la gran final del día 16. Volviendo a lo de antes, Oblak, esa portería que no había recibido goles en tanto tiempo gracias a ese hombre que había parado balones hasta al arcángel Gabriel en el Metropolitano. Dicen que no solo los porteros son artífices de las imbatibilidades de sus porterías, aunque las defensas evidentemente también son gran parte de que eso ocurra, pero, esta tarde, las cosas salían totalmente diferentes a la intención de los muchachos que vestían de rojo y blanco. El gol fue concedido a Melendo, pero el propio jugador es conocedor que ese toque del montenegrino fue el que condujo la pelota al fondo de la red. ¿El enemigo vive en casa? Quizás, ya que Stefan Savic en esta liga ha logrado marcar 3 goles en su propia portería, 2 al esloveno y otro a Moyá, que de 20 goles que ha encajado el Atlético en toda la temporada, 3 sean de uno de tus centrales… Casualidad o no, el defensor del propio Atleti ha anotado más goles al Atlético que más de la mitad de equipos del campeonato, y eso dice mucho de lo bien que defienden estos muchachos, incluido él, por supuesto.

La fiesta no iba a acabar ahí, el Atleti no despertó del coma inducido, quizá por cansancio o quizá por huir del «partido a partido» con la mente puesta en el Olympique de Marsella, que Diego Pablo Simeone lleva inculcando a sus chicos en estos 6 años. Ni Griezmann que salió a intentar apagar el fuego que hacía peligrar el segundo puesto en Liga pudo evitar que un ex-atlético, Leo Baptistao, anotase el segundo y definitivo gol tras una buena acción individual que hundía las opciones locales de llevarse el triunfo, que además, supuso otro amago de infarto en la grada, ya que Oblak se hizo daño en ese instante y encendió las alarmas.

El partido acabó como tenía que acabar, con el Espanyol contento tras el esfuerzo que supone hacer historia en el Metropolitano y demostrando otra vez más a los de Simeone que si esta temporada hubiesen jugado con el mismo ritmo que ayer, sería un equipo europeo a estas alturas de temporada prácticamente seguro, y con un Atlético que en esta Liga no ha sido capaz de arañar ni siquiera un punto a los pericos en los dos partidos que les han enfrentado, y con un Oblak, dolorido pero parece que listo para el choque de Lyon, que vio como se esfumaban tantos minutos sin encajar gol en casa y además puso en peligro el premio Zamora. Aún queda Liga, pese a que ya está todo el pescado vendido para ambos equipos, pero, con la mente en el 16 con perdón de Simeone… qué se acerca un derbi. El sábado, al Coliseum.