El mediocentro, con un espectacular gol de falta, regala al Villarreal los últimos tres puntos del año, el Valencia de Neville no arranca.

El Madrigal fue testigo del último encuentro de la liga BBVA en este 2015, Villarreal y Valencia se medían en un derbi con muchos alicientes, por ejemplo, ver al nuevo Valencia de Neville probarse en un partido grande, y por otro lado el reencuentro de Soldado con su ex equipo.
El equipo amarillo salió fuerte, queriendo marcar rápido en el partido, suyos fueron los primeros minutos de partido, el Valencia despistado en defensa, no sabía cómo frenar el empuje del submarino;
Jonathan Dos Santos a pase de Bruno y sobre todo Soldado levaron el «uy» a las gradas, pasado el minuto veinte, Bruno volvió a avisar con una preciosa rosca que rozó el palo, mucho más intenso el Villarreal, parecía que el gol caería por su propio peso, con un Valencia, que no era capaz de inquietar la meta de Areola.
El equipo Valencianista coleccionaba amarillas según avanzaba el encuentro, con empate a cero llegamos al descanso, la mejor noticia para un Valencia inofensivo.
En la segunda parte el partido se igualó, ambos equipos se apresuraban a llegar con más rapidez al área rival, comenzaron unos minutos de leves intercambios de golpes donde el Villarreal golpeaba más fuerte pero el Valencia crecía por momentos en el partido, hasta tres ocasiones claras pasaron por las botas de André Gomes, parejo y Alcácer, eran los mejores minutos del Valencia en el partido.
Pero cuando un equipo está mal suele tener mala suerte, Soldado, en el minuto 64, provocó una peligrosa falta al borde del área valencianista y Bruno, con un golpeo magistral colocó el balón en la mismísima escuadra, acto seguido Marcelino cambió a Dos Santos por Nahuel y Nevilla se la jugaba cambiando a Barragán y dando entrada a Santi Mina.
El Villarreal a partir de ese momento se limitó a vivir de las contras, donde Nahuel era un peligro constante y el Valencia lo intentaba con más corazón que cabeza, le queda trabajo por hacer al técnico inglés si quiere rearmar a un Valencia con el ánimo por los suelos.
En los últimos minutos minutos de partidos vimos a un Villarreal tratando de enfriar el partido utilizando en exceso el pase corto y el Valencia con las prisas en el cuerpo, abusando de los centros al área, fácil para los locales.
Y con el golazo solitario de Bruno llegamos al final de partido, los Valencianistas se descuelgan aún más de la lucha por entrar en puestos europeos, quedándose a once puntos de la liga de campeones, límite que lo marca su rival de hoy, el Villarreal, que consigue terminar el año en la cuarta posición, se prevé una nochevieja feliz en la hinchada amarilla.