El Atlético de Madrid finaliza la jornada como colíder tras el pinchazo del Barcelona y tras conseguir los tres puntos en casa frente al Granada con goles de Koke, que además asisitó en el segundo gol de Fernando Torres y el gol de la sentencia lo anotó Correa.
El Atlético de Madrid superó la ‘resaca’ de la mágica noche del miércoles, en la que eliminó al FC Barcelona en los octavos de final de la Champions, de la mejor manera que pudo y supo. Los de Simeone se llevaron los tres puntos, el Atlético superó de buena forma un partido trampa. Lo normal por otro lado porque el esfuerzo para echar al cuadro catalán del escenario europeo fue enorme por parte de los rojiblancos y al Atlético se le notó algo más pesado de piernas y espeso de ideas de lo habitual, midiendo la gasolina ante un buen Granada que presentó batalla mientras pudo.
El Calderón se llenó por novena vez en la temporada en un partido que sirvió para celebrar el ‘Día del Niño’ y los más de 10.000 infantes colchoneros que estaban en las gradas disfrutaron de su equipo.
Ya lo había intentado el conjunto colchonero en el primer minuto, cuando un pase de Juanfran al corazón del área se marchó alto en el remate con el interior de Koke. A la segunda no falló, claro. En este caso el pase no llegó desde la derecha, sí de la izquierda, por donde Carrasco hacía daño, pero no fue el belga, sino un Lucas que crece partido a partido, que diría Simeone. El francés colocó el balón la zona de peligro, Torres la empalmó pero rebotó en un defensa y el balón le llegó a Koke, otra vez en el punto de penalti, y esta vez sí dentro: 1-0.
El Granada salió bien plantado y sin atisbo de esa inferioridad anímica que condena a muchos visitantes cuando van al Calderón, al Camp Nou, al Bernabéu… Esa predisposición a perder, esa postura entregada que les hace salir goleados. Al final es un asunto mental muchas ocasiones.
A partir del 1-0, el Atlético se relajó y decreció en la medida que el rival hizo lo contrario, crecer y apretar. Primero con un par de remates de Peñaranda (solo contra el mundo el venezolano) y de Lopes. Pero sobre todo a través de un Rochina el que generó las ocasiones más peligrosas. La priemra desde el pico del área, la pegó y el balón cogió la rosca contraria a la necesaria para irse a la escuadra de Oblak. La segunda, un chutazo desde la frontal que casi parte el poste del meta esloveno.
En la reanudación el Atlético despertó y el atisbo de accidente al que se pudiesen aferrar los nazaríes se acabó por completo. Con el pasar de los minutos, el equipo rojiblanco se hizo con el control del juego y acumuló ocasiones hasta que Koke volvió encontrar a Torres (13ª asistencia ya de la temporada en Liga) para que el fuenlabreño (seis goles en los últimos nueve partidos), marcase con un precioso ‘picado’ ante la salida de Andrés Fernández. El Granada, entonces sí, bajó los brazo.
A partir de ahí, el partido sumó minutos pero no cosas demasiado destacables. El Atlético reservó fuerzas para el choque del miércoles ante el Athletic de Bilbao para el que no podrá contar con un Gabi Fernández que fue amonestado y que cumplirá partido de sanción. Baja importante. Simeone, le daba descanso a Koke, Griezmann y Carrasco. El choque se cerraba con un nuevo gol de Ángel Correa, que se lanzó como un rayo a la meta de Andrés Fernández y le batió cruzado por bajo








