Simeone quitó a Carrasco por Thomas en el minuto 73 y dejó a Koke en segunda línea de ataque. El embotellamiento en el área terminó costando el gol de Luis Suárez.

Empate amargo del Atlético de Madrid ante el líder de LaLiga, que sigue siendo invicto. Los rojiblancos estuvieron cerca, pero la decisión táctica de defender el resultado acabó provocando el embotellamiento del Atlético, que no pudo aguantar la pegada blaugrana. Saúl adelantó a los de Simeone en el primer tiempo con un golazo, pero Luis Suárez consiguió la igualada a diez minutos del final.

Once sin sorpresas en el cuadro colchonero con Griezmann y Correa en la pareja de ataque con la compañía de Carrasco desde el centro del campo, que esta vez sí estuvo a la altura del partido y desempeñó una gran función. Todo lo contrario que Koke y Juanfran, cuesta abajo y sin frenos. El centrocampista sin capacidad de mover el balón, errando en los pases, y el lateral con nulas aportaciones y resultados desastrosos tanto en defensa como en ataque.

El Barcelona por su parte salió fuerte, como de costumbre, de forma contundente intentando hacer daño al Atlético desde los primeros minutos de encuentro. Messi tuvo la primera con un disparo que terminó despejando Saúl. Posteriormente Iniesta, con un chut que tuvo que detener Jan Oblak, que de nuevo fue salvador del equipo. Poco a poco el Atlético de Madrid fue controlando la situación y ganándole terreno al Barça para finalmente conseguir un juego más igualado.

El Atlético de Madrid buscó las suyas ante un Barcelona que, encontrándose en territorio hostil, no estaba lo suficientemente fino: errores en defensa, en pases y sobre todo en ataques. Los blaugranas desaprovecharon muchas ocasiones por no haber sabido finalizar jugada. Apenas cinco minutos después del primer susto de Messi, fue el turno de Griezmann, que tuvo dos seguidas, cuyo gol evitó un colosal Ter Stegen.

La insistencia y la seguridad de los de Simeone se recompensaron con un golazo de Saúl desde fuera del área, ajustado al palo, que hizo caer al Metropolitano. El primer tiempo terminó de forma favorable para un Atlético de Madrid que sorprendió, haciendo un gran partido a la altura del rival que le visitaba. Fue en el segundo tiempo cuando el juego se torció. El Barcelona fue corrigiéndose hasta conseguir ganarle terreno al Atlético de Madrid.

Leo Messi tuvo la más clara del partido con un disparo de falta que se estrellaba en la madera. Justo antes, Oblak salvó al Atlético con una parada a dos tiempos: Luis Suárez lanzó a bocajarro pero el esloveno acabó evitando el empate. Cada vez eran más las ocasiones del Barça mientras el Atlético de Madrid parecía no querer más. Los ataques rojiblancos empezaron a ser escasos y los contragolpes se limitaban a Griezmann corriendo solo ante la defensa del Barcelona.

Simeone introdujo cambios. Primero Correa, después de un gran partido, dejaba su sitio a Nico Gaitán, y posteriormente, Carrasco se marchaba sustituido por Thomas. Este segundo en el minuto 73 fue el cambio que destrozó el partido. El Atlético de Madrid estaba muriendo poco a poco, cada vez más metido en su área ante un Barcelona que incrementaba su peligro. A esto se le sumó el clamoroso error del Cholo, que dejó a Griezmann solo en la punta, acompañado por Koke en segunda línea y con otros cuatro centrocampistas en el esquema.

Esto provocó que el Atlético perdiera totalmente su capacidad ofensiva dejando al Barcelona vía libre para atacar sin peligro de ser contraatacado. Así llegó el gol de Luis Suárez, con el Atlético embotellado y el uruguayo rematando a placer ante un Oblak que a pesar de tocar el balón, no pudo evitar el tanto del empate. Simeone sacó entonces a Torres para recuperar esa capacidad ofensiva, pero el tiempo no era suficiente y el Barcelona tenía todas las de ganar. Le quedó tiempo para alguna más, la más peligrosa al filo del final con un disparo de falta que afortunadamente para los rojiblancos terminó blocando Oblak.

Empate a uno con suerte para el Atlético de Madrid, que podría haber perdido un punto que ya de por sí es amargo, pues tenía la victoria en la mano, pero la cobardía táctica de Simeone le acabó costando un gol que perfectamente podría haber evitado. Con este resultado el Atlético de Madrid es tercero a 6 puntos del Barça, empatado con el Sevilla que es cuarto y sólo uno por encima del Valencia que aún tiene un partido menos.