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Los cambios fueron clave para lograr la victoria ante un Valladolid que salió muy fuerte y plantando cara al rival.
El Atlético de Madrid venció por 2-0 al Valladolid con los goles de Lemar y Marcos Llorente. Un conjunto rojiblanco muy sólido y con mucho orden que se hizo con el partido con mucha paciencia y de menos a más. Los cambios fueron fundamentales para hacerse con una victoria sirve para conseguir el liderato a la espera de lo que haga mañana la Real Sociedad.
Simeone optó por las rotaciones en el último partido antes de medirse al Salzburgo. La semana que viene además llega el derbi madrileño. Koke, que estaba apercibido, se quedó en el banquillo y Vitolo ocupó su lugar. Tampoco estuvieron João Félix ni Marcos Llorente pero sí Luis Suárez junto a Ángel Correa. Renan Lodi fue otra ausencia a última hora por molestias. En el Valladolid, sorpresa con Roque Mesa que tan sólo había jugado media hora en toda la Liga y estrenaba titularidad.
El Atlético se tomó el partido con calma. Se acercaba con cautela al área mientras el Valladolid desplegaba su valentía por mediación de Kike Pérez y Óscar Plano. Eso sí, los rojiblancos fueron los que tuvieron las ocasiones más claras del primer tiempo, aunque fueron imprecisos en los centros al área y Masip se adelantó a prácticamente todas las acciones. Las combinaciones entre Saúl y la pareja Suárez-Correa funcionaron aunque no terminaron de ser acertadas. Eso sí, el Atlético notó la ausencia de Koke.
Las dos ocasiones más claras vinieron de jugadas similares. La primera al comienzo del partido con un disparo de Correa que detuvo Masip dejando el balón muerto. Luis Suárez intentó aprovechar pero no pudo deshacerse del portero y armar el disparo. La segunda vino tras un magistral pase de Saúl a Luis Suárez que terminó lanzando. De nuevo Masip rechazó la pelota y en la segunda ocasión lo hizo en dos tiempos. La jugada en esta ocasión fue anulada por fuera de juego.
El Valladolid por su parte se acercaba decidido aunque le faltaba calidad. A pesar de intentarlo con disparos de Kike Pérez, Alcaraz y Óscar Plano, o todos se iban fuera, o llegaban muy flojos a las manos de Oblak. Aún así, buena labor del conjunto de Sergio González que se plantó en el Metropolitano sin amedrentarse, con una gran actitud. El partido tuvo pocas ocasiones en el primer tiempo pero con muy buen ritmo por parte de ambos equipos.
LLORENTE CAMBIÓ EL PARTIDO
Lo que le faltaba al Atlético era la precisión en las conexiones con la delantera. Algo que resolvió Llorente en el segundo tiempo. Entró en sustitución de un Vitolo que no aprovechó su oportunidad y que además se marchó con tarjeta. En diez minutos se notó la diferencia y de Marcos Llorente surgió la ocasión del gol con un pase en profundidad a Trippier. El inglés centró al área y acabó rematando sin ángulo Lemar. El francés que volvió a obrar una gran actuación adelantó a los rojiblancos en el marcador.
Un jarro de agua fría para un Valladolid que había salido incluso mejor que en el primer tiempo. Subió un punto la intensidad y puso en apuros al Atlético durante los primeros minutos de la segunda parte. Pero a partir del gol su capacidad se redujo y se quedó sin ideas ante un Atlético que sacó a todo su arsenal. Simeone decidió retirar a Correa y Saúl para dar entrada a Koke y João Félix.
LA RETENCIÓN DE KONDOGBIA Y EL ORDEN DE KOKE
Simeone siguió moviendo banquillo dando entrada a Kondogbia por Luis Suáez. Tocaba pausar el partido y poner orden. Algo de lo que se ocuparon Koke y el centroafricano. Marcos Llorente daba un paso hacia delante mientras el centro del campo se reforzaba. Se notó la entrada del capitán que mejoró y mucho la movilidad del balón y la posición de Llorente que acabó marcando el segundo.
Aprovechando una dejada de Trippier de cabeza que se marchó larga tiró de acelerador para plantarse frente a Masip y poner el 2-0. El orden y la pausa fueron determinantes en un Atlético que ganó la batalla del control del juego. El Valladolid se vino abajo y aunque siguió buscando el gol, no logró llegar con la claridad del primer tiempo. El Atlético mantuvo el ritmo hasta el final del partido sin buscar más daño a un Valladolid que no tenía nada que hacer.
Con esta victoria el Atlético de Madrid vuelve a ponerse líder a la espera de lo que haga mañana la Real Sociedad, mientras piensa en el encuentro ante el Salzburgo donde contará con todos los titulares gracias a las rotaciones de Simeone.








