• Carrasco provocó el gol de Lato en propia portería que  desequilibró un choque muy igualado y que deja al Atlético invicto en lo que va de Liga.

El Atlético de Madrid se ha llevado la victoria en un encuentro muy igualado que se decantó a favor de los rojiblancos tras un gol en propia de Lato. La entrada de Carrasco cambió el devenir del partido y los rojiblancos se llevaron un triunfo que les sitúa con 23 puntos, empatados con la Real Sociedad, pero con dos partidos menos que el cuadro vasco. Con el triunfo de hoy en Mestalla ya son 25 las jornadas que el Atlético lleva sin perder. Desde el uno de febrero no conoce la derrota el cuadro de Simeone.

Arrancó el Atlético sin dos jugadores que estaban viviendo un gran momento. João Felix y Carrasco esperaron su oportunidad desde el banquillo en beneficio de Correa y Lemar. El francés sorprendió como titular y cuajó un buen partido teniendo en cuenta sus actuaciones anteriores en las que había mostrado peor versión. En centro del campo Simeone soprendió, Saúl y Koke salieron de titular mientras que Kondogbia se quedaba en el banquillo. Sorprendía teniendo en cuenta la gran insistencia del argentino en la rueda de prensa sobre la posibble titularidad del francés.

El encuentro comenzó como lo fue durante casi todo el encuentro. Dos equipos que llegaban con varias bajas y que no querían perder, pero en todo momento fue el Atlético quien llevó la iniciativa e intentó llevarse la victoria en todo momento. El Valencia basó su juego desde el inicio en defender con dos líneas muy juntas y salir rápido a la contra en cuanto existiera la posibilidad.

El Atlético por su parte movía la pelota con rapidez, pero sin generar mucho peligro en el área valencianista. Thomas Lemar fue el hombre que más peligro llevó en sus botad. Probó suerte con un disparo lejano que detuvo bien Jaume Doménech. Los mejores minutos de los rojiblancos se dieron en la recta final de la primera mitad. Llorente se mostró incisivo por la banda derecha, pero el gol no llegaba. Al Atlético se notaba que le faltaba un nueve referencia al que echarle los balones largos.

ENTRARON CARRASCO Y JOÃO FELIX Y TODO CAMBIÓ

Tras el descanso, Simeone vio que tenían que meter velocidad y desborde para poder estar más cerca del gol. Dicho y hecho. João Felix y Carrasco entraron al terreno de juego y el equipo mejoró mucho ofensivamente. Cuando un jugador tiene confianza en lo que hace, juega más cómodo y se atreve con pases que normalmente no haría y eso es lo que le ocurre a Carrasco. El belga no paraba de pedir el balón y ofrecerse para luego encarar y crear peligro.

Así fue como llegó el único gol del partido. Carrasco desbordó a su lateral en la banda por enésima vez y su centro raso se lo marcó Lato en propia puerta. No fue un gol muy estético pero sí un premio a la insistencia colchonera que fue el equipo que llevó en todo momento las riendas del encuentro. El conjunto valencianista no inquietó la portería defendida por Oblak que volvió a dejarla a cero. Únicamente hicieron un amago de subir las líneas tras recibir el gol, pero el Atlético supo manejar esos quince minutos restantes y consiguió llevarse tres puntos muy trabajados y de inmenso valor.