El conjunto amarillo no puede pasar del empate ante un Betis que tiró de casta, cortando la racha de seis victorias consecutivas del Villarreal.

El nuevo Betis de Merino rescata un buen empate en casa del submarino, el dicho de que con entrenador nueva, victoria segura no se cumplió, pero casi; el equipo se mostró mucho más luchador y con más ganas que lo visto en la etapa de Mel, desbaratando la buena racha del Villarreal, que llevaba seis partidos ganando.

Un punto para cada equipo pero con dos lecturas bien distintas, para unos es un frenazo en su lucha por asentarse en zona champions y para otros fue el renacer, quien sabe si duradero, de un equipo que aspira a algo más que a mantenerse en primera.

El Villarreal se vio atascado en todo momento, un Betis le supo jugar con garra y con lucha, metiendo superioridad numérica en el centro del campo, obligando al submarino a abusar de los pases largos, dejando a Soldado y Bakambu sin oler el balón. N´Diaye y Petros se mostraron como auténticos titanes, ganando la batalla del centro del campo.

Nada más comenzar el partido, Soldado mandó el balón al palo, parecía que iba a ser un partido cómodo para los de Marcelino, pero nada más lejos de la realidad. El conjunto bético comenzó a juntarse atrás y combinando bien en ataque y sólo le faltó en gol (lleva más de un mes sin ver puerta) Rubén Castro tuvo la ocasión más clara de la primera parte.

Tras el descanso el Betis siguió en el mismo plan, y al Villarreal le empezaban a comer los nervios poco a poco, y las prisas, se atascaba una y otra vez, sin saber si ir a la presión o replegarse y salir a la contra, parecía el equipo amarillo como si tuviese la presión de remontar una eliminatoria o la necesidad de ganar para conseguir la liga, Adrián Marín estuvo a punto de dejar los tres puntos en casa, habría sido inmerecido, el Betis por su empuje y coraje mereció el empate, o incluso con algo de suerte, algo más, y con empate a cero se llegó al final de partido.

El submarino a pesar de encontrarse cómo en la cuarta plaza, de conseguir seis victorias consecutivas hasta, y mostrar una solidez defensiva al alcance de muy pocos, sigue sin encontrar el fútbol que se espera de él, lo sabe la grada, que cada vez exige más y más a su equipo, mientras el Betis mostró un cambio esperanzador de cara al futuro.