Las rotaciones resultaron fatales para un Barcelona que mostró una de sus peores caras. Le costó controlar el partido y dio demasiadas opciones a un Málaga que llegó a empatar el partido.

El Barcelona salva los tres puntos en un partido en el que los blaugranas no mostraron su mejor versión, en parte por las rotaciones que Luis Enrique exponía en el once inicial, donde sorprendían las apariciones de Munir Y Vermaelen, entre otras. Rotaciones que hicieron que el equipo no se entendiese bien, tal vez por la anormalidad de la situación o por la falta de minutos de los jugadores integrantes de esta novedosa alineación.

Poco tardaron los visitantes en hacer favorable el marcador, pues fue Munir quien puso el 0-1 en el electrónico tras haberse jugado tan sólo dos minutos de encuentro. Lo hizo tras una asistencia de Luis Suárez que había recibido el balón de Messi. El canterano dio así motivos para que el técnico decidiese darle más oportunidades, aunque ese tanto y esa conexión entre delanteros fue tan sólo un espejismo, pues destacó en el resto del partido.

El gol tempranero vaticinaba un partido muy de cara para los barcelonistas, sin embargo pronto se vería que les iba a costar sacar los tres puntos de La Rosaleda. El Barcelona estaba desaparecido en un partido en el que poco a poco el equipo parecía venirse abajo. Flojos en defensa, sobre todo Vermaelen que rindió poco. Diez minutos después del tanto de Munir, Chori Castro tenía una ocasión clarísima de gol con un disparo que rechazaba Bravo y salía repelido por el poste de la meta.

El Barcelona generaba pocas ocasiones, su delantera estaba apagada y el centro del campo no funcionaba, tampoco Arda Turan que no supo hacer su juego como en los anteriores partidos del equipo. El Málaga aprovechó el estado de su rival para empatar el partido con un tanto de Juanpi que daba esperanzas a su equipo. El Barcelona pareció espabilar tras la igualada y Messi se convirtió en el referente ofensivo del equipo.

Tras el descanso llegaría el momento del Barcelona que supo levantarse y tomarse en serio la situación. La charla de Luis Enrique sirvió para que el equipo recobrase el sentido y mejorara la situación del juego, sobre todo tras la incorporación de Rakitic que sustituía a Munir en el minuto 56 de partido. Antes del cambio, Messi había vuelto a adelantar a los suyos con un golazo precedido de un buen centro de Adriano.

El Málaga fue perdiendo las opciones y el Barcelona pudo al fin controlar el partido, aunque le siguió costando, pues hoy no era su día. Los locales no encontraron facilidades para volver a empatar el marcador, aunque el Barcelona tampoco las tuvo para aumentar su distancia. Aún así, resultado suficiente para sumar tres puntos más y superar al Atlético de Madrid, que jugará mañana su partido contra el Sevilla. Mientras el Málaga sigue en mitad de tabla, lejos de Europa pero aún más lejos del descenso.