Victoria in extremis del Real Madrid en un partido en el que los granadinos merecieron mucho más. Cuando se mascaba la tragedia entre las huestes de Zinedine Zidane apareció el croata Luka Modric para sacarse un alpargatazo que destrozó la resistencia granadina.
El Granada, lejos de salir acobardado ante el potencial del conjunto blanco, le jugó de tú a tú durante prácticamente los 90 minutos del encuentro. Los primeros 45 minutos fueron de una gran belleza, yendo ambos conjuntos a por la victoria a tumba abierta. Obviamente cuando dos púgiles se pegan sin apenas protegerse el que lleva todas las de perder es el teóricamente más débil. El Madrid empezó creando ocasiones por las bandas pero la zaga granadina estuvo bastante segura durante todo este período. La entrada en el once del portugués Ricardo Costa dio consistencia a la defensa local.
Antes de que el Madrid marcara el 0-1 ya tuvo Benzemá una ocasión para adelantar a los merengues en un remate de tijera que se marchó ligeramente desviado. Igualmente le fue anulado un gol al Granada por fuera de juego de su delantero Adalberto Peñaranda.
Como deciamos, cuando el Madrid pega hace daño de verdad. Carvajal se aprovechó de la autopista sin peaje que le dejó libre Foulquier. Puso un centro medido al primer palo que Karim Benzemá hiciera el 0-1. El Granada vio como todo el esfuerzo realizado se iba al traste. Sin embargo, lejos de desconectarse del encuentro, siguió jugando bien, creando ocasiones y poniendo en serias dificultades a los blancos.
La campana sonó y los dos púgiles se fueron a la silla a tomar aire. A la vuelta del tiempo de descanso ambos comenzaron a golpearse de nuevo, si bien el Madrid perdonó el 0-2 a los cuatro minutos de la reanudación. Andrés Fernández le sacó un mano a mano a Benzemá y le permitio a su equipo seguir vivo en la pelea.
Rochina, bastante gris en la noche de hoy, estuvo a punto de empatar con un chutazo que se fue por encima del marco de Navas por muy poco. El combate estaba abierto ya que ambos contendientes se pegaban de lo lindo sin que ninguno de los dos se fuera a la lona antes de tiempo.
El choque cambió radicalmente con la presencia en el campo del delantero marroquí Youseff El Arabi. El máximo goleador nazarí no perdonó la ocasión que tuvo recien entrado en el terreno de juego tras un excepcional pase de Rubén Rochina. Ante la salida a la desesperada de Keylor Navas le batió por bajo ante el jolgorio de la grada. Con el gol anotado por el marroquí iguala la cifra del máximo goleador granadinista en Primera División, un tal Don Enrique Porta, un mito entre la parroquia local. Quizás algún día se valore a este muchacho como se merece.
El Granada se creció por momentos y se creyó de verdad, si es que antes no lo había hecho, que podía tirar a la lona al todopoderoso conjunto blanco. El Real Madrid empezó a ponerse nervioso viendo que la liga se le podía ir definitivamente y el Granada vio que podía lograr tres puntos con los que nadie salvo Sandoval contaba antes del choque. Un error defensivo del Madrid fue, paradójicamente, lo que le salvó de perder muy probablemente esta noche en Granada, ya que El Arabi remató solo en el área pequeña con la fortuna para los blancos de que entre el delantero local y Keylor Navas no había nadie más. De haber habido un defensa blanco quizás esta crónica podría estar siendo otra.
Cuando el púgil blanco veía que se le iba la pelea apareció un tipo menudo pero que juega al fútbol como los ángeles, Modric, y, sin nadie que le encimara, se soltó un zambombazo que entró por la escuadra del arco de Andrés Fernández. El golpazo fue el k.o. definitivo para los anfritriones y la afición local, lejos de enfadarse por el golazo, se levantó para aplaudir tanto el gol como el encomiable esfuerzo de su equipo.
Un equipo, el granadino, que, jugando como está jugando en las últimas semanas, no debe tardar en salir de los puestos de descenso que actualmente ocupa.
El equipo de Zidane, por su parte, sigue vivo en su pelea liguera, aunque tiene que mejorar aún, sobre todo lejos del Bernabéu, si de verdad quiere poner en problemas al FC Barcelona y al Atlético de Madrid.
Granada CF: Andrés Fernández; Miguel Lopes, Ricardo Costa, Lombán, Foulquier; Rubén Pérez, Fran Rico (Krhin, m. 76), Rochina; Success, Peñaranda (Dux, m. 80) y Barral (El Arabi, m. 58).
Real Madrid CF: Keylor Navas; Carvajal (Nacho, m. 86), Varane, Ramos, Marcelo; Kroos, Modric, Isco (Kovacic, m. 78); James (Jesé, m. 61), Cristiano Ronaldo y Benzema.
Goles: 0-1, m. 30: Benzema; 1-1, m. 60: El Arabi; 1-2, m. 84: Modric.
Árbitro: Gil Manzano (colegio extremeño). Amonestó a los locales Miguel Lopes y Rubén Pérez; y al visitante Sergio Ramos.









