Rácano empate entre Atlético y Villarreal, los colchoneros se descuelgan casi definitivamente de una liga con claro color azulgrana.
Se medían en el Calderón los dos equipos menos goleados de la liga, el tercer y cuarto clasificado, a priori parecía un partidazo, pero tanto Atlético como Villarreal nos enseñaron durante 90 minutos que es lo más parecido al anti-fútbol, con pases largos, ritmo pesado, y más pendientes del fallo del rival que del acierto propio.
A ello ayudó bastante Marcelino, con un planteamiento más amarrategui de lo habitual, con una alineación plagada de rotaciones y con un ojo puesto en el partido de vuelta de Europa League ante el Nápoles, mientras tanto en el Atlético más de lo mismo, mucho orden, mucha lucha, pero una falta de gol alarmante, con un Torres poco inspirado y para colmo con un Griezmann con la pólvora mojada, más de un mes lleva el francés sin marcar en liga.
Ambos equipos tienen un perfecto engranaje defensivo y una solidez digna de pocos equipos, pero aburren y mucho, los aficionados pagan su entrada para ver goles y buen fútbol, pero por el Calderón parece que esta temporada se ve poco de eso; el partido comenzó con ritmo, con un Atlético que parecía ir a por el partido desde el primer momento, aunque solo fuera por empuje, coleccionó una serie de tiros lejanos y centros peligrosos que no encontraban un rematador claro, la única ocasión con algo de peligro en los primeros 45 minutos fue un centro de Juanfran que Griezmann peinó demasiado, eso deja claro la infame primera parte que se vio a orillas del manzanares.
Salió el Atlético con más brío en la segunda parte mientras el Villarreal seguía con su inamovible plan de esperar encerrado atrás, intentando cazar alguna contra, pero el partido siguió espeso, hasta que ambos entrenadores empezaron a jugar a ver quién metía a más ex en el campo, Simeone dio entra a dos ex amarillos como Óliver Torres y Vietto, mientras que Marcelino hizo saltar al césped a Baptistao y a un Adrián aplaudido por el público.

Y a partir de ahí el partido fue un quiero y no puedo de un Atlético atascado y sin ideas para derribar el muro del submarino, que veía cómo se iba cumpliendo su plan, el de empatar en el Calderón; Marcelino le dio al Cholo de su propia medicina; los colchoneros se descuelgan casi definitivamente de la lucha por una liga que cada vez tiene más color azulgrana, más aún con el tropiezo del Madrid en Málaga.
Los de Simeone necesitan como el comer más acierto de cara a gol para coger moral de cara a los importantes duelos que se avecinan, tanto la ida de octavos de la Champions y el partido del Bernabéu serán dos pruebas importantes para saber a dónde puede llegar este equipo en la temporada; no corren buenos tiempos para los delanteros colchoneros, ya que los goles de Torres se ven a cuentagotas, Vietto sigue sin adaptarse al juego del equipo, mientras Griezmann vive en una inquietante sequía goleadora.








