Se esperaba un partido muy intenso y lleno de emoción, con un gran ambiente en las gradas gracias al desplazamiento masivo de aficionados deportivistas y al apoyo condicional de sportinguistas.

Del partido de ayer se esperaba mucho entre las aficionesde ambos equipos, tanto para la hinchada local, que volvía  a ver a su equipo con la garra e intensidad necesaria para lograr el objetivo después de dos victorias consecutivas como para los deportivistas que no ven ganar a su equipo desde hace dos meses.

El conjunto local repetía el once de la anterior jornada y Abelardo volvía a dejar a Alen Halilovic en el banquillo como posible solución para la segunda parte y a Nacho Cases fuera de la convocatoria por segunda jornada consecutiva. El equipo gallego volvió a repetir el once de la jornada anterior , con la entrada en la convocatoria de Fede Cartabia que volvía tras unas molestias.

El encuentro empezó con el control del balón pero sin ocasiones claras del conjunto de Victor ,tanto Lucas Pérez como Luis Alberto se movían por todo el frente de ataque pero la zaga gijonesa se encontraba muy segura. Las salidas a la contra del Sporting eran lo más destacado en el aspecto ofensivo del conjunto local, en una de ellas los jugadores locales reclamaban la expulsión del defensor Arribas por una fuerte entrada siendo el último jugador de la zaga gallega, el colegiado interpretó que no era ocasión manifiesta de gol por la lejanía de la acción y solo lo castigó con una amonestación.

Sobre  la media hora de juego en un saque de esquina, el Sporting se adelantó gracias a un tanto de Jony con un disparo desde la frontal que tuvo la fortuna de golpear en Juanfran y despitar al guardameta Lux. No tardó en llegar el empate, en una acción donde Lucas Pérez ganó un balón a Carmona cerca de la linea de fondo, filtró un pase al área donde lo ejecutó de forma perfecta Luis Alberto poniendo las tablas justo antes de llegar al descanso.

En el segundo periodo los dos equipos salieron al terreno de juego más pendientes de no encajar que de jugar al fútbol. Todo el juego eran balones largos que llegaban fáciles a las inmediaciones del área donde los defensas y los porteros no encontraban complicaciones. En los minutos finales Sarabia pudo adelantar al Sporting, primero con un testarazo y luego con un remate que se fue desviado tras un grave error de concentración de Sidnei, también el Deportivo pudo marcar con un disparo de Lucas Pérez que despejo el cancerbero Cuellar. Tras el pitido final tanto sportinguistas como deportivistas se fueron contentos por el punto sumado.