El jugador malagueño fue el auténtico protagonista en la victoria de España a Italia en el Santiago Bernabéu por 3-0. Isco y Morata fueron los goleadores de la noche. España se coloca primera de grupo.

España se impuso con solvencia ante Italia en el Santiago Bernabéu en el partido correspondiente a las eliminatorias para el Mundial de Rusia del próximo verano. El nombre destacado del encuentro fue, sin duda, Isco. El partido se jugó a lo que quiso Isco, quien guió a España hacia la victoria ante Italia con dos soberbios goles que muestran el buen momento de forma del madridista.

El partido comenzó con Italia replegada, el conjunto transalpino rechazó la presión en el campo contrario mientras le otorgaba el balón a España para tranquilidad de Ramos y Gerard Piqué, al que el público del Santiago Bernabéu pitó y aplaudió a partes iguales.

Julen Lopetegui apostó por un once inicial repleto de centrocampistas, con Isco, Asensio y David Silva formando el trío de ataque. La consigna era clara, se tenían que mover sin parar para descolocar a la defensa italiana, sin encontrar una posible marca fija. Jugadores como Isco bajaban incluso a la posición de Sergio Busquets para iniciar las jugadas de ataque.

La primera ocasión para los locales llegó con una falta de De Rossi al atlético Koke, pero el lanzamiento directo por parte de Sergio Ramos pasó por encima del travesaño de Gianluigi Buffon. En el minuto 13 no fue Ramos, sino Isco quien cogió el balón y, esta vez, ejecutó una falta magistral al que nada pudo hacer Buffon, que se estiró para la foto. El malagueño ha empezado la temporada con confianza y este gol ha consolidado su buen momento de forma.

Lejos de amedrentarse, Italia respondió bien al gol inicial. La ocasión más clara fue un remate potentísimo de cabeza por parte de Andrea Bellotti, el delantero del Torino se elevó por encima de Ramos para conectar un testarazo que De Gea salvó con una buena parada. Por parte de España, Piqué tuvo la oportunidad de responder a los pitos del Bernabéu con otro cabezazo que se marchó alto tras un buen centro de Koke.

La magia volvió a aparecer en el minuto cuarenta, cuando el partido tomaba un ritmo de ida y vuelta peligroso para España. Isco recogió el balón en la frontal del área, amagó el tiro con la derecha, se la acomodó a su pierna menos buena para batir con un disparo raso a Buffon. El Santiago Bernabéu se rindió al jugador de Arroyo de la Miel y al juego de una España que mareaba a la selección italiana a base de rondos y con «olés» de fondo.

En la segunda parte Italia salió a buscar recortar la distancia en el marcador rápidamente, llegaron oportunidades como un disparo de Insigne, un remate de cabeza de un incisivo Bellotti… pero España supo aguantar y reaccionar al asedio de los italianos.

Bernardeschi entró por parte de los italianos y Morata para España para dar un respiro a ambos equipos, Italia volcaba los ataques desde el flanco izquierdo con Spinazzola e Insigne pero Carvajal completó un buen partido. Isco siguió haciendo de las suyas, con una asistencia para Morata pero el delantero del Chelsea no pudo controlar bien el cuero para plantarse ante Buffon. Sin embargo, el ariete ‘blue’ tuvo su oportunidad en el minuto 77 para sentenciar el encuentro, en una jugada por la parte derecha Morata le cede el balón a Sergio Ramos que se había descolgado de la defensa, el central mete un pase de la muerte para que su ex compañero empujara a placer el cuero a las redes. Saúl tuvo sus minutos al entrar en el minuto 78 en sustitución de Marco Asensio.

La ovación llegó por partida doble en los últimos minutos del encuentro, pues salió Isco en medio de los aplausos del Bernabéu y entró en su lugar David Villa tres años después de su última convocatoria. Un regalo para el asturiano milita en la Major League Soccer.