Lección táctica de Simeone.El Calderón empequeñeció al rival. El Barça, nuevamente eliminado por el Atlético. Griezmann, goleador. Los rojiblancos supieron sufrir. Partidazo de los 11 rojiblancos. Rizzoli perdonó un penalti de Gabi.

Espectacular. Apoteósica. Frenética. Son muchos los adjetivos a los que se puede hacer referencia para explicar la victoria del Atlético de Madrid por 2-0 ante el FC Barcelona. Los rojiblancos, al igual que hace dos años, vuelven a dejar fuera al vigente campeón. La afición no paró ni un instante de animar y los jugadores tampoco lo hicieron de correr y dejarse la piel. Algunos catalogan la eliminatoria como un tributo al esfuerzo y a la heroicidad. Los guerreros del Cholo dieron una leccion de fe y coraje ante el mejor equipo del mundo. 

El Atlético de Madrid, impulsado por una afición de otra galaxia, salió al terreno de juego con las ideas muy claras. Presionar, replegar y esperar la oportunidad en las contras. Ese era el famoso plan de Simeone. Y le salió perfecto. Los culés hicieron todo lo contrario. Se vió un equipo sin ideas, perdido y sin espacios en el fuerte colchonero. Prefirieron fiar el partido a individualidades de la MSN. Pero chocaron con la imperial muralla que había disenado Simeone.

La primera parte fue muy parecida a la de hace una semana en el Camp Nou. Las embestidas locales hacían aguas en los azulgranas. Cada contraataque de Carrasco y Griezmann chocaba con Ter Stegen. Los de Simeone habían salido a por el gol. Y después de varios avisos, en el 36′ llego el ansiado premio. Una recuperación de Gabi acababa en botas de Saúl, que ponía con el exterior un centro para enmarcar. Y ahí, en el área, entre dos defensas, el pequeño Griezmann se hacía grande con un gran salto y un mejor cabezazo para mandar la pelota al fondo de la red. El Calderón se caía, celebración grandiosa. Ni un alma colchonera dejaba de animar. Se alcanzó el descanso sin que el Atlético sufriera lo más mínimo.

Durante la segunda parte el Barça comenzó a transformarse en lo que todos conocemos, una máquina de jugar al fútbol arrinconando al rival. Pero lo hizo demasiado tarde. Saúl, el jugador más en forma de Simeone, estuvo a punto de hacer el 2-0 de cabeza pero el travesaño se lo impidió. Luis Enrique introdujo cambios. Sergi Roberto y Arda Turan sustituyeron a Dani Alves y Rakitic. El turco se llevó una de esas pitadas que quedan grabadas en la historia del fútbol. La que era su afición no perdona su fichaje por el Barcelona. Carrasco también cedió su sitio a Thomas. El belga cuajó uno de sus mejores partidos desde que llegó al Manzanares. Una auténtica flecha en cada contra, estuvo cerca de marcar.

En los últimos minutos el Barça metió en el área a su rival, al que el cansancio ya hacía mella. Aún así, Griezmann pudo hacer el segundo en varias salidas rápidas. Pero Mascherano salía bien al corte. Messi se colocó en el medio y la pelota empezó a correr más rapido. Los azulgranas se empeñaron en colocar centros allí donde Lucas y Godín se plantan y lo rechazan todo. Justo cuando Piqué estaba con la pierna para empujar un centro estupendo, apareció Gabi para despejar el balón. En el 87´Filipe Luis hizo una jugada que despejó todas las dudas de por qué es el lateral izquierdo que necesita el Atlético. Rebañó en su campo una pelota a Sergi Roberto y, a pesar del cansancio acumulado, salió como una bala hacia el campo del Barça. Mascherano fue el único que apareció para plantarle cara, pero fue ridiculizado con un caño espectacular. Se quedaban 4 jugadores atléticos contra 2 azulgranas. Y cuando Filipe daba el pase de la muerte a Griezmann, Iniesta la paraba con la mano justo en frente de Rizzoli. Penalti, sin expulsión. Griezmann no fallaba desde los 7 metros y lo celebraba con el banquillo. El Atlético es una piña. El francés dejaba su puesto a Correa ante un estadio a sus pies. Los últimos minutos fueron made in Atleti, sufiendo hasta la extenuación. Una mano dentro del área de Gabi, pitada fuera, daba una última esperanza a los culés. Pero la falta de Messi se iba fuera. Ahí moría el partido. 

Los jugadores del Atlético de Madrid se abrazaban formando lo que son, una piña. Los colchoneros se meten en semifinales tras haber dado una lección de coraje que jamás será olvidada. Supieron hacer valer el gol de Torres en el Camp Nou. La afición jugó de manera muy activa el partido y los guerreros del Cholo lo agradecieron dando la vuelta al estadio. Ahora, a esperar rival entre City, Bayern o Real Madrid.