Bosnia y Herzegovina aprovechó mejor sus ocasiones y consigue ganar el disputado duelo ante una Francia que perdonó demasiado.

Ambos equipos comenzaron respetándose en el terreno de juego, lo que supuso que los primeros minutos estuvieran protagonizados por llegadas al área de los dos equipos. Los dos conjuntos probaban al portero contrario con diferentes disparos. A partir de los quince minutos de encuentro, el conjunto galo avasalló a los bosnios y comenzaron a dominar el partido, siendo prácticamente los únicos que dispararon a portería.

Así continuó la situación hasta que en el minuto 40 Demirovic logró colar el balón al fondo de la red de la portería francesa. El conjunto francés tuvo muchas oportunidades en la primera mitad, pero perdonó demasiado, mientras que Bosnia y Herzegovina logró materializar en gol una de las pocas llegadas que tuvieron al área contraria. De esta manera, los dos equipos se marcharon a los vestuarios.

Ya en la segunda mitad, el panorama continuó por el mismo camino, con varias ocasiones de los franceses en el área de su rival, pero sin lograr colar el balón en la portería de Igor Markovic. Con los minutos pasando en el marcador, los jugadores galos se mostraban más cansados e iban bajando en intensidad, a pesar de los recambios. Esto provocó que los bosnios apretaran más y aprovecharan la situación para generar más ocasiones.

Finalmente, en el minuto 91, ya en el descuento, entró al terreno de juego Cávar, sustituyendo a Mustedaganic (Bosnia y Herzegovina). Este iba a ser un cambio fundamental, ya que, un minuto después, en el 92, este mismo jugador iba a marcar el último gol de partido. De este modo los bosnios sentenciaron el partido y se impusieron a Francia en un partido en el que aprovecharon mucho mejor sus ocasiones y aguantaron notablemente las embestidas de los galos.