Soberbia actuación de los rojiblancos ante un gran gigante de Europa.
Desde el inicio del partido, el conjunto rojiblanco salió con garra y velocidad, demostrando que merece cada minuto jugado en la gran Liga de Campeones. Surgieron repetidas ocasiones, que, por desgracia, no hallaron puerta  hasta que en el minuto 35, un gran disparo de Carrasco, que realizando una carambola en el poste, consiguió el 1-0 con el que se daría fin al encuentro.
Ha sido un duelo duro, no exento de varias tarjetas amarillas y duras entradas, una de las cuales proporcionó la posible oportunidad de ampliar el resultado en forma de penalti, que desgraciadamente, tocó larguero de mano de Antoine Griezmann. El conjunto colchonero ha dejado grandes muestras de calidad, solidez defensiva y unidad en el centro del campo, cualidades indispensables para un equipo que esta llamado a brillar en la competición estrella del antiguo continente.