El Atlético de madrid consiguió tres puntos vitales en su persecución por las primeras posiciones de la clasifiación. Torres, Carrasco y Griezmann remontaron los goles de Cabral y Guidetti de un Celta que se adelantó dos veces en el marcador y que en el minuto 84 ganaba 1-2.

Simeone lo había advertido antes de la jornada. El Atlético iba a tener que remar mucho, que correr mucho para alcanzar el objetivo marcado al inicio de la temporada, que no es otro que el de meterse en Champions de forma directa. El equipo colchonero salvó un partido que tenía perdido en el minuto 84 ante un valiente y vertical Celta de Vigo al que da gusto verle jugar. El lema de Simeone  ‘Nunca dejes de creer’ es porque el equipo colchonero no lo hace nunca, mientras las piernas se lo permiten. Victoria a fuerza de golazos la de este domingo, que hace que los del Cholo no se descuelguen de los puestos Champions en una jornada en la que las victorias de Sevilla y Real Sociedad le habían metido mucha presión.

A una semana para que Jan Oblak vuelva a entrenarse sobre el campo, recuperado de su lesión, Miguel Ángel Moyá, que hasta la fecha había cuajado buenísimas actuaciones, le abrió la puerta al Celta de Vigo para sentirse cómodo en el Vicente Calderón. No había pasado nada en el estadio colchonero hasta que al mallorquín le jugó una mala pasada un despeje de puños, el balón resbaló, se fue a la cabeza de Cabral que sólo tuvo que depositarla en la red. Al Atlético le tocaba darle la vuelta al partido desde el mismo inicio, cinco minutos después del gol de Cabral, Torres le devolvía la voz al Calderón con otra maravilla para su colección después de que Carrasco le encontrara por la izquierda. El Niño, de espaldas, recibió el balón y se inventó una chilena en estático que voló a la escuadra contraria.

Con el empate en el marcador, se animó el encuentro, el dominio pasaba de un bando a otro en cuestión de segundos,  Torres era un alboroto cada vez que entraba por la izquierda (pidió penalti por derribo de Roncaglia), Sisto convertía la espalda de Juanfran en un agujero: por ahí se colaba siempre el Celta. Eran minutos de dominio alterno. Minutos de transiciones rápidas. Entonces Jozabed al enviar un balón al palo tras una jugada eléctrica del Celta congeló al público del Calderón. El árbitro pitó un penalti sobre Carrasco y el belga se dirigió al punto para lanzarlo pero en el camino se lo pidió El Niño. Pesó el galón, pero no el acierto, pero el balón se estampó contra el travesaño. Es el tercer penalti que el Atleti falla en ocho días. El sexto en la temporada. Se le puede llamar ya problema.

Al equipo de Simeone le costaba hacer daño y con el equipo volcado, el Celta tuvo unos espacios sorprendentes. Avisó en una contra el equipo celeste en el 75, con una contra increíble que dejó a Guidetti solo ante Moyá. El sueco se gustó y la mandó a la grada. Pero una y no más. Cinco minutos después, en la siguiente contra, el sueco no fallaba y anotaba el 1-2 a falta de 12 minutos para el final, pero el mérito  era del pase increíble de Wass para que él la colase pegada al palo derecho de Moyá. Parecía muerto el Atlético, pero los de Simeone no se rinden nunca y eso es algo que tiene que ver con la influencia del Cholo. Carrasco enganchaba desde la frontal un tirazo como pocos, en el 86’ para empatar el choque y dos minutos después, Correa ponía un balón en el corazón del área que Gameiro le servía a placer a Griezmann para certificar una remontada con tinte épico.