Han sido condenados por desórdenes públicos, y algunos de ellos, también por lesiones y atentado a la autoridad. Podrán volver a su país, donde las condenas se conmutarán con una sanción económica. Los condenados por lesiones, deberán indemnizar a los agentes afectados.

Los ocho ultras del Leicester City detenidos por los disturbios causados el pasado martes en la Plaza Mayor de Madrid, ya han sido juzgados y condenados por el magistrado del Juzgado número 27 de Madrid. La condena es de cuatro meses de prisión por desórdenes públicos para dos de los detenidos, mientras los otros seis, han sido condenados a ocho años de cárcel por desórdenes públicos y atentado contra la autoridad. Algunos de ellos, además han sido condenados por un delito de lesiones causados a los agentes de la UIP.

Los detenidos pasaron esta mañana a disposición judicial, después de permanecer retenidos en la comisaría de Mortalaz desde el pasado martes, en torno a las 10:00 horas. Han declarado hasta primera hora de la tarde, acompañados por abogados de oficio españoles e intérpretes para ser traducidos del castellano al inglés y viceversa. La Fiscalía, la defensa y el magistrado han acordado la celebración de un juicio rápido para agilizar la situación judicial, en el que los ultras reconocieron los hechos, rebajándose un tercio de la condena. Los policías lesionados en los disturbios han comparecido en el juzgado.

Hincha arrestado en los vomitorios del Vicente Calderón.
Hincha arrestado en los vomitorios del Vicente Calderón.

Los ocho ultras podrán volver a su país y sus penas se conmutarán con sanciones económicas. Además, los encausados por lesiones, deberán compensar económicamente a los agentes afectados. Por otro lado, un noveno ultra inglés pasó esta mañana a disposición judicial tras ser detenido ayer por tenencia y uso de una bengala, siendo imputado por un delito de desórdenes públicos. Ha quedado en libertad sin medidas cautelares.

 

Por último, según ha podido saber REVISTA INDIOS, otro hincha inglés fue detenido minutos antes del comienzo del partido, cuando ya estaba en las gradas del Vicente Calderón. La seguridad del estadio arrestó al hincha, al que arrastró escaleras abajo, con ayuda de efectivos de la Policía Nacional que se encontraban en el recinto.