Mañana, el Atleti jugará en el estadio que era rival del Metropolitano para albergar la final de Champions de 2019, el Estadio Olímpico de Bakú, que finalmente será la sede de la final de la Europa League.

El Atlético de Madrid esta noche jugará otra vez en el Estadio Olímpico de Bakú tras el choque amistoso en 2013 que enfrentó a los colchoneros con un equipo de estrellas del país azerí, que se saldó con un 0-3 final para el Atlético. Este estadio, es uno de los mejores estadios de Europa, tanto por su capacidad, como por sus prestaciones. Además, tiene la máxima puntuación que puede obtener de la UEFA, ya que se le considera un estadio de máxima categoría.

Hay que decir, que cuando el Atlético visitó este estadio hace 4 años, el Olímpico de Bakú no lucía tal y como lo hace actualmente. En este tiempo ha sufrido muchas reformas importantes que han hecho de este estadio uno de los más modernos de Europa y el más grande del país, con una capacidad que roza los 70.000 espectadores.

Este estadio no es el habitual del Qarabag, debido a que la liga azerí no tiene tanta expectación como para llenar el campo, y además, el conflicto bélico que está habiendo en Agdam (ciudad de la que proviene el equipo local) hace imposible jugar allí. Pese a todo ello, se espera lleno para el partido de mañana. Ante la Roma, se rozó el sold out en taquillas con un aforo de 67.000 personas, y para mañana, no se espera menos.

El Olímpico de Bakú, sede de la final de Europa League de 2019 tras perder ante el Estadio Metropolitano  la candidatura de la final de Champions League de ese mismo año, se inauguró en 2015 con una ceremonia que fue muy seguida en todo el país, a la que acudieron en su día Joseph Blatter, ex-presidente de la FIFA, Michel Platini, que por entonces era presidente de la UEFA, y figuras políticas de especial relevancia, como el presidente de Azerbaiyan.

Este estadio, que tuvo un coste de 650 millones de euros, cuenta con una estructura de 6 pisos, cerca del lago Boyukshor, adornados por una cubierta en forma de anillo que rodea todo el estadio. Lo más llamativo es la cubierta y la parte exterior del campo, en la que se forma una especie de caparazón iluminado sobre el que se proyectan espectaculares juegos de luces e imágenes.

También, es destacable el millar de localidades VIP que hay en el estadio. Todo esto, se encuentra rodeado de hoteles y restaurantes de lujo en la zona para hacer de este estadio, uno de los mayores atractivos turísticos del país. Mañana vuelve el Atlético a este estadio, aunque poco queda de él tras la visita de 2013, ya que con todas las reformas que ha sufrido, el Olímpico de Bakú es uno de los estadios punteros a nivel mundial.