Para el Atleti B puntuar en el Antonio Sanfiz no iba a ser fácil y el filial sacó un punto que, viendo como fue el resto de la jornada, puede saber a oro a estas alturas de la competición.
El once de Víctor Afonso tuvo tres novedades. La más destacada fue la vuelta a la convocatoria del paraguayo Iván Cañete, que volvía después de varias semanas fuera de las alineaciones y lo hacía directo al centro de la zaga junto a su tocayo Iván Márquez.
El damnificado fue Nacho Monsalve, que no estaba entre los dieciséis elegidos por el técnico canario a pesar de los buenos partidos que venía realizando. El segundo cambio ya se intuía y fue la entrada de Rober en detrimento de Katime para la posición de nueve. El tercero, y no por ello menos significativo, fue la vuelta al once de Amath en sustitución de Iván Pérez, quien a pesar de ser suplente no jugó ni un solo minuto.
Con una alineación muy similar al once tipo, afrontaba el filial un partido frente a un rival en alza, muy aguerrido en su terreno de juego y que estaba a solo tres puntos en la clasificación. El dibujo rojiblanco hacía presagiar un planteamiento defensivo claro, con Cañete buscando secar al goleador del Aravaca, Álvaro Sánchez, y con Amath y Rober en busca de marcar un gol en acción de contragolpe y dotando de velocidad al conjunto
rojiblanco.
Después de su última derrota como local, el Aravaca quería agradar a su numerosa y ruidosa afición, que un domingo más pobló las gradas del Sanfiz, pero a pesar de empezar el partido mostrando más fútbol que el filial colchonero, la primera parte no pasará a la historia como un homenaje al fútbol de toque. El Atleti B, agazapado atrás, tenía claro que sus oportunidades llegarían, por lo que no echaba de menos la posesión del balón y no se asustaba ante el dominio de su rival, que llegaba hasta Bernabé sin mostrar peligro aparente. Eso sí, el primer tiempo fue de alta intensidad y eso lo agradeció el público asistente.
En el segundo tiempo salió más enchufado el Atleti B, sorprendiendo y dominando a su rival. Fruto de ese dominio llegaba el gol de Samu Villa tras una jugada embarullada, pero ahí se acabó el filial, al menos en ataque. Adelantarse tan rápido le vino fatal al conjunto rojiblanco y se le podía hacer muy largo el partido, como así fue.
En la jugada tonta del partido, Bernabé retuvo el balón más de seis segundos y el árbitro, lejos de amilanarse, decretó libre indirecto en contra de los intereses rojiblancos.
El capitán local, Quique, estableció la igualada con un disparo fuerte y raso a la cepa del poste izquierdo de Bernabé, aprovechando el toque de un compañero que ponía la pelota en juego. El júbilo se apoderaba de las gradas del Sanfiz y la parroquia local comenzaba a creerse que podían ganar el partido, aunque con más corazón que cabeza.
Al final el resultado ya no se movería y el partido acabaría subido de temperatura debido a alguna entrada fuera de lugar, sobre todo una que Cañete realizó a Álvaro y cuya tarjeta amarilla igual debió ser anaranjada. El reparto de puntos fue bueno para ambos, ya que el Aravaca no se descuelga de zona alta y sigue sumando en post de la salvación, mientras que el Atleti B, que ahora es quinto, iguala a puntos con Alcobendas Sport y Navalcarnero, tercero y cuarto respectivamente, sigue a dos puntos del Adarve y sigue aventajando en un punto a Pinto y en dos a Pozuelo. La derrota del Sanse propicia que el liderato esté ahora a solo tres puntos de distancia.
Espadas en todo lo alto en las nueve primeras posiciones del grupo VII donde ahora el Trival Valderas viene en progresión ascendente y el Aravaca parece no descolgarse de la zona alta. La próxima semana, debido a los compromisos en Asturias de la selección madrileña, la Tercera tomará un respiro y no habrá partidos hasta el 13 de diciembre, cuando el filial recibirá en el Cerro del Espino a un Colonia Moscardó en posiciones de descenso.








