Gris partido del Atlético. El Levante se defendió bien y estuvo cerca de arañar un punto. Thomas vuelve a salvar al Atleti y pide paso. Los rojiblancos, líderes.
“Thomas no saldrá cedido”. Lo dijo el Cholo después del partido ante el Rayo. Y hoy, el ghanés demostró más que nunca por qué se tiene que quedar. Su gol en el minuto 88 desbloqueó un partido que se estaba poniendo muy feo. Con la victoria, el Atleti se pone al frente de la clasificación 56 jornadas después con 41 puntos. El Barça, con un partido menos, acecha con 39 puntos.
Pocos podían pensar que el colista iba a poner las cosas tan difíciles al Atlético. Los hombres del Cholo arrancaron el duelo tomando la iniciativa del juego. Filipe Luis encabezaba las embestidas por la banda izquierda. Los rojiblancos rozaron el gol en dos córners con sendos cabezazos de Saúl y Savic. El montenegrino, una vez más, volvió a presentar su candidatura a la titularidad. El partido se ponía correoso. Jugadas cortas, muchas faltas y pérdidas de tiempo. Y el árbitro, Clos Gómez, no ayudaba. Hizo la vista gorda en un penalti clarísimo de José Mari sobre Correa. El Levante no sufría en exceso. Tenia el partido donde quería y estuvieron cerca de hacer gol. Las contras levantinistas hacían daño.
La segunda parte fue más movida. El Atleti apretó en los primeros minutos. Un disparo de Koke, gracias a una gran dejada de Jackson con el pecho, tocó el larguero y estuvo a punto de entrar. Pero no era el día. Los locales tuvieron algunas ocasiones claras pero el balón no entraba. Jackson también rozó el primero con un gran cabezazo. El colombiano sigue siendo lo más negativo de este Atleti. No se encuentra cómodo y los goles no aparecen. Aunque acaba de salir de una lesión, en el Calderón comienzan a impacientarse con el delantero.
Simeone, viendo que su equipo no resolvía, buscó alternativas. Introdujo a Vietto y Carrasco por Koke y Correa. Los cambios partieron al equipo. El desajuste se hizo notar y el Levante dio un paso adelante en el partido. Durante unos minutos rondó el área de Oblak, que apenas tuvo que hacer una parada sin excesivo peligro. Las pérdidas de tiempo constantes por parte de los visitantes crisparon a los aficionados. Entonces, a falta de 15 minutos para el final, Simeone encontró la solución: Thomas. Su entrada por Jackson devolvió el equilibrio al equipo. El Atlético encerró al rival. En el 80, tras una pared con Saúl, se deshizo de dos rivales con un gran amago para encarar al portero. A pesar de su delgadez, supo meter el cuerpo cuando un jugador levantinista intentó molestarle. Thomas disparó fuerte, el portero la paró pero se le fue la pelota. Gol del Atlético y éxtasis en el Vicente Calderón. El ghanés, cargado de emoción y efusividad, lo celebró en el córner con todo el equipo. Los que estaban en el banquillo no dudaron en ir corriendo a abrazarle.
Sin jugar un gran fútbol y con mucho margen de mejora, el Atlético de Madrid ya es líder. Le sigue el Barcelona con un partido menos. Le saca 5 al Madrid a falta del Valencia – Real Madrid. Thomas, que empezó a jugar en Liga en noviembre, se ha convertido en un hombre importante a base de trabajo y esfuerzo. Al igual que en Vallecas, desbloqueó un partido que se había complicado. Ahora el técnico rojiblanco tiene a Augusto y Kranevitter. Bendito problema para el Cholo Simeone.








