El Valencia de Gary Neville avanza hacia los cuartos de final de la Copa de Su Majestad El Rey tras batir al Granada anoche en Los Cármenes por 0-3.
Cualquiera que haya visto el resultado global de la eliminatoria entre granadinos y valencianos podría pensar sin temor a equivocarse que la misma ha resultado ser un paseo militar para los de la capital del Turia. Nada más lejos de la realidad. En el encuentro de ida disputado en Mestalla tan solo la endeble defensa granadina y la facilidad con la que el colegiado de aquel día señaló penas máximas en el área visitante posibilitaron aquel 4-0 que dejaba todo visto para sentencia.
Anoche el Granada de Sandoval salió derrotado por un marcador más que excesivo para los méritos de uno y de otro equipo. Los locales salieron como aviones en el primer tiempo, jugando un fútbol que pocas veces se ha visto esta temporada en Los Cármenes. Jugando con gran precisión, arrollando al Valencia en el centro del campo, y entrando por ambas bandas, aunque principalmente por la derecha, propiedad ayer del canario Edgar Méndez, crearon más ocasiones de gol que en casi todos los choques disputados como locales. De no haber sido por la mala, pésima, puntería de los delanteros rojiblancos, y por la mala actuación del trio arbitral (todo hay que decirlo), el Granada podría haber llegado al descanso disputando claramente la eliminatoria. Y es que el conjunto del británico Neville ayer fue durante toda la primera parte un equipo lamentable en prácticamente todas sus líneas, impropio de una escuadra que ha disputado Champions League esta misma temporada. Fue literalmente pasado por encima por el Granada. Como deciamos tan solo la mala puntería local salvó a los valencianos de pasar un mal trago en los vestuarios.
Y lo que son las cosas… Cuando ya se aproximaba el tiempo de bocadillo y refresco al escasamente poblado coliseo nazarí un error en la salida del arquero local, el croata Iván Kelava, propició el 0-1, obra del jovencísimo Zahibo. El que perdona lo acaba pagando reza el refrán. Y a base de bien, diría la parroquia granadina.
La segunda parte ya fue otro cantar. El Granada, obviamente, vio que la eliminatoria ya no es que estuviera difícil; estaba imposible. Y ya bajó el pistón pensando en el encuentro liguero del próximo Lunes en Ipurúa frente a la Sociedad Deportiva Eibar. Los jugadores valencianos se encontraron muchísimo más cómodos en el césped y ya no sufrieron lo más mínimo en el tiempo restante.
A pesar de intentarlo el Granada alguna vez más fue el Valencia el que marcó el 0-2 tras un clamoroso error, uno más, de un desafortunadísimo ayer Estrada Fernández, que permitió el robo de un balón a Rubén Rochina tras una flagrante falta con torcedura de tobillo incluida. El balón tras el robo le llegó a Paco Alcácer, que llevaba escasos instantes en el terreno de juego, y éste no perdonó ante la salida a la desesperada de Kelava.
Cuando ya se acercaba el final del choque un penalti más que discutible sobre Piatti le permitió al mismo marcar el 0-3 definitivo, marcador que se antoja excesivo viendo los méritos de unos y de otros.
Granada CF: Kelava; Miguel Lopes (Foulquier, m.76), Mainz,Uche, Babin, Neuton; Rico, Rochina, Edgar; El Arabi (Thievy, m.56) y Success (Peñaranda, m.67).
Valencia CF: Ryan; Orban, Santos, Mustafi; Rubén Vezo; Danilo (Diallo, m.68), Zahibo, Piatti,Villalba, Cancelo (Bakkali, m.46); y Negredo (Paco Alcácer, m.61)
Goles: 0-1, m.41: Zahibo, 0-2, m.62: Paco Alcácer, 0-3, m.85: Piatti.
Árbitro: Estrada Fernández (catalán). Amonestó a los locales Babin y Uche y al visitante Orbán.









