Jackson Martínez continuará su carrera en China, en las filas del Guangzhou Evergrande a cambio de 42 millones. En cualquier caso, el Atlético de Madrid “no perderá dinero y tendrá algo de ganancia”, apuntan desde el Manzanares. Con 29 años y tras pagar por él 35 millones de euros al Porto el pasado verano, el cafetero se marcha por la puerta de atrás con un balance de tres goles y tres asistencias en 22 partidos con el Atlético de Madrid.

El delantero cafetero, no acudió al entrenamiento de ayer y se explicó que su ausencia se produjo “por motivos personales con permiso del club”. El intermediario Jorge Mendes acudió la noche del lunes al Vicente Calderón para negociar la salida de Jackson, aunque finalmente no se produjo ningún acuerdo. Este martes volvió a las oficinas del Atlético acompañado de varios directivos asiáticos para continuar las negociaciones que se prolongaron durante todo el día.

El Atlético recibió el pasado fin de semana una oferta del Sporting de Lisboa para llevarse a Jackson cedido hasta final de temporada, pero el club desestimó esta opción porque había decidido que si el colombiano salía lo haría traspasado y por una oferta que se aproximara a los 35 millones de euros que pagó el pasado verano al Oporto.

Es cierto que las lesiones tampoco le han ayudado a dar su mejor versión y que el problema de tobillo del pasado mes de noviembre no se solucionó del todo. Desde entonces, el futbolista había venido jugando con dolor y en esas condiciones, sumado a la presión de tener que revertir la situación, había generado en él una ansiedad de la que ha querido escaparse con su fichaje por el Guangzhou Evergrande, que le doblará la ficha de 4,5 millones que percibía en España.

En el conjunto asiático se encontrará con un ex de nuestra liga, Robinho y con el ex seleccionador Brasileño, Luis Felipe Scolari.

Jackson no se ha adaptado y no ha triunfado en el Atlético como lo hicieron los Forlán, Kun Agüero, Falcao o Diego Costa. Al Atlético todos los 9 le salían buenos, Jackson ha sido una excepción.