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El filial rojiblanco no tuvo picardía en una jugada que pudo haber acabado con penalti a favor de los colchoneros.
El Atlético B empató ayer ante Las Rozas en un partido que estuvo marcado por la intensidad, pero en el que gozaron de oportunidades para ganar. La más clara la tuvo Giuliano Simeone en un contragolpe que acabó con el portero rival achicando y robándole el balón. Sin embargo, hay una jugada en la que Toni Moya no estuvo pícaro y Nacho Fernández y su cuerpo técnico se desesperaron.
El canterano se disponía a sacar un córner cuando el árbitro paró el juego para hablar con dos jugadores por agarrones dentro del área. Uno de cada equipo. El colegiado apercibió a los futbolistas, pero los agarrones continuaron. Llegaron a tal punto que a Álvaro García casi le arrancan la camiseta. Sin embargo, al no estar el balón en juego, el colegiado no señaló penalti. Desde la banda, tanto Nacho Fernández como su cuerpo técnico, pedían a Toni Moya que sacara el córner para que pitara penalti.
No fue así y finalmente la jugada acabó con un intrascendente saque de esquina. Tras acabar el partido, REVISTA INDIOS preguntó a Nacho Fernández por dicha jugada y esto fue lo que respondió el técnico del filial rojiblanco: «Es un penalti clarísimo. Yo creo que el árbitro estaba esperando a que Toni Moya sacara el córner para pitarlo porque a Álvaro le estaban agarrando y arrancando la camiseta. No hemos sido listos y el árbitro no ha querido pitar penalti», se lamentó Nacho Fernández tras el encuentro.








