El árbitro mostró tarjeta amarilla a cada jugador
Vinicius Junior, jugador brasileño que llegó este verano al Real Madrid procedente del Flamengo por unos 45 millones de euros, debutó en el mini derbi con dos goles y un mordisco recibido en la cabeza por Tachi. Corría el minuto 81, con 2-2 en el marcador, cuando el extremo brasileño fue derribado por Tachi en un forcejeo mutuo. Lo peor llego cuando el central rojiblanco le muerde la cabeza al 11 blanco.
A partir de ese mordisco se montó una tangana entre jugadores del Atlético de Madrid «B» y del Real Madrid Castilla, y que acabo con un saldo de dos tarjetas amarillas: una para Tachi y otra para Vinicius. Anteriormente, su juego desequilibrante le paso factura tanto a Vinicius como a la defensa rojiblanca. Sobretodo para Ricard, que junto a sus compañeros de zaga tuvieron que parar al brasileño con faltas.








