El mundo del fútbol no es ajeno a la crisis que está provocando el coronavirus. Como cualquier empresa, los equipos de fútbol tampoco reciben ingresos mientras perdure el estado de alarma. En el caso del Atlético, se impuso prácticamente desde el primer día el teletrabajo para evitar el contagio. Tras proteger a sus empleados, el club evaluó las medidas que podía llevar a cabo para mitigar el impacto y sostener la viabilidad del club. Según el diario Marca, entre estas medidas incluye un ERTE a los trabajadores del club.

El Atlético maneja un presupuesto superior a los 500 millones, cantidad que puede peligrar con la suspensión de las competiciones. De no poder terminar la temporada, el revés económico que sufrirá el club será considerable. Pérdidas en abonos, taquillas, ventas en tienda y marketing entre otras cosas. Por ello, Miguel Ángel Gil Marín está trabajando para poder amortiguar el golpe de la mejor manera posible. El consejero delegado y máximo accionista del club, ha formado un comité de dirección junto a los directores generales de cada área.

Gil Marín pretende llegar a un acuerdo con la plantilla y el cuerpo técnico, ya que ellos se llevan la mayor parte del presupuesto de la entidad. Entre todos sus sueldos casi se llega a 350 millones. Miguel Ángel, quiere llegar a un acuerdo con ambas partes para poder proteger la viabilidad de la entidad. Por otro lado se encuentran los trabajadores del club, dividos en los que pueden realizar su trabajo desde casa y los que no. Para estos últimos, el club tiene claro que no les afectará el ERTE que se va a realizar.

Los empleados que no pueden teletrabajar desde sus hogares suman un total de 500 aproximadamente. El club intentará que la cantidad que perciban al mes se acerque lo máximo posible a la de sus nóminas. Con el ERTE que se va a llevar a cabo, el 70% de cada salario estará cubierto. Y el Atlético pretenderá que la cantidad recibida a final de mes sea lo máximo posible.