Odion Ighalo es una de las opciones que maneja la directiva rojiblanca para reforzar la delantera, ya bien en este mercado invernal o de cara a la próxima temporada.
El internacional Nigeriano está firmando la mejor temporada de su carrera, cuenta ya con 25 goles en su cuenta particular entre todas las competiciones en esta campaña, prueba del buen rendimiento que está mostrando, es la posición que ocupa en la tabla el equipo en el cual milita, el Watford, conjunto dirigido por el ex técnico rojiblanco Quique Sánchez Flores.
El conjunto inglés, es recien ascendido pero gracias al trabajo del meticuloso técnico madrileño y al del delantero nigeriano, se codean en octava posición.
La opción de contratar los servicios del ex del Granada, surgió debido al irregular rendimiento de Jackson Martínez en el conjunto colchonero, a los rumores que apuntan interés de varios equipo ingleses por fichar al ariete colombiano pero sobre todo gracias al espectacular rendimiento que está mostrando el delantero nigeriano. Desde Inglaterra apuntan que las buenas relaciones de Quique Pina, uno de los jefes del Udinese y el Watford, con los madrileños podría facilitar la operación.
Ighalo vendría a ocupar el hueco que dejaría Jackson Martínez, el internacional colombiano no ha explotado sus cualidades en el conjunto colchonero y varios equipos de la Premier confían en que las explote en Inglaterra.
Al posible trueque de delanteros entre Chelsea y Atlético de Madrid, se le ha sumado el interés del Tottenham, equipo dirigido por Mauricio Pochettino. Los «Spurs» confían en que Jackson pueda mostrar todas sus habilidades y su mejor rendimiento en Inglaterra, y aseguran que junto a Kane harían una de las mejores delanteras de europa.
El fichaje de Ighalo en enero, depende de si Jackson Martínez abandona la disciplina rojiblanca en este mercado invernal, de no ser así, Ighalo no llegaría al conjunto colchonero.
Pero la pregunta es, ¿Está dispuesto el Atlético de Madrid a desprenderse de su fichaje estrella de este verano? Un jugador por el que se pagó nada más y nada menos que 35 millones de euros.








