Hasta el 15 de septiembre permanece cerrada la Línea 7B de Metro, que conecta los municipios de Coslada y San Fernando de Henares con el Estadio Metropolitano, con un servicio especial de autobús sustitutorio. 

Mañana se juega en el Metropolitano el primer partido de Liga del Atlético de Madrid como local. Será contra el Rayo Vallecano y se espera que la afición responda y acuda en masa a un encuentro en el que, además de reencontrarse con su equipo, celebrará la Supercopa de Europa conquistada días atrás en Tallín. Sin embargo, los aficionados que se trasladen al feudo rojiblanco se encontrarán con un problema que quizás no conocían. En concreto, lo sufrirán aquéllos que utilizan la Línea 7B de MetroEste, que conecta los municipios de Coslada y San Fernando de Henares con la estación de Estadio Metropolitano.

Son varios los aficionados que utilizan dicha línea para llegar al estadio los días de partido. Por un lado, los que residen en ambos municipios, que son minoría. Por otro, algunos que llegan de otras zonas de la Comunidad de Madrid, que prefieren utilizar Cercanías-Renfe hasta la estación de Coslada y allí utilizar Metro para llegar a Estadio Metropolitano desde Coslada Central. Y por último, algunos aficionados que llegan en coche y deciden aparcarlo en el citado municipio madrileño, en las inmediaciones de las estaciones de La Rambla y Barrio del Puerto, de la misma línea de Metro.

Sin embargo, hacer esto mañana no será una buena opción. Pues la Línea 7B de Metro, entre las estaciones de Estadio Metropolitano y Hospital del Henares, permanece cerrada desde el pasado 16 de junio hasta el 15 de septiembre por reparaciones de filtraciones de agua, y en su lugar, hay establecido un servicio especial de autobuses totalmente gratuito. Según fuentes de Metro consultadas por REVISTA INDIOS, la flota de autobuses se aumentará en las horas de partido. Habrá cinco autobuses más desde las 18:30 horas hasta el comienzo del partido, y otros cinco desde la finalización del evento.

A pesar de los intentos de la empresa, parece que los problemas son obvios: ya estamos acostumbrados a las imágenes de colapsos en la estación de Estadio Metropolitano, tanto en la L7 como en la L7B, pues son aproximadamente 18.000 las personas que acuden en Metro a esa estación los días de partido. Ahora imagínense sustituir un tren de tres vagones por un autobús. El resultado puede ser catastrófico. Ante esto, los aficionados sólo tienen dos opciones: salir de casa con mucha antelación y no tener prisa por volver o cambiar de planes y acudir al estadio en otro medio de transporte.