• El francés Antoine Griezmann jugó el amistoso ante Uruguay con unas botas diferentes en homenaje a «sus» dos países que se enfrentaban en el partido.

Francia y Uruguay se midieron ayer en partido amistoso con victoria gala por 1-0 gol de penalti de Giroud, provocado por Antoine Griezmann con un disparo que acabó en la mano de un defensa. El delantero del Atlético de Madrid vivió un partido especial ante un país al que, a pesar de no ser el suyo, tiene gran cariño. Griezmann ya lo ha mostrado en varias ocasiones, sobre todo en el Mundial de Rusia, donde, entre otras cosas, lució una bandera uruguaya en una rueda de prensa a pesar de estar representando a Francia. El jugador además tiene ciertas costumbres uruguayas en su día a día.

Especial era el partido y especiales fueron sus botas. Griezmann lo anunciaba en sus redes sociales unos días antes de la disputa del encuentro. Su calzado Puma luciría, cada uno, la bandera de cada país. En la bota izquierda un recipiente de mate mate -bebida típica uruguaya- con la bandera de Francia, que aparece también en la suela, y en la bota derecha mismo patrón pero con la bandera uruguaya en lugar de la francesa. Fue la forma de Griezmann de mostrar su amor a ambos países en un enfrentamiento siempre diferente para el galo.

Foto: @AntoGriezmann

Su pasión por Uruguay comenzó en la Real Sociedad, donde coincidió con el futbolista uruguayo Carlos Bueno. Su amistad se hizo fuerte y pronto Antoine quedaría impregnado por la cultura uruguaya, hasta el punto de convertirse en un personaje muy querido en el país sudamericano. Las autoridades del país le nombraron «visitante ilustre» el pasado mes de diciembre y ya se ha anunciado que el francés acudirá a Uruguay en diciembre, en sus vacaciones navideñas tras el último partido de Liga ante el Espanyol, que se juega el 22 de diciembre.