El Estadio Metropolitano guardó anoche un sentido minuto de silencio al recientemente fallecido, Padre Daniel.

Daniel Antolín Hernaiz, más conocido como el Padre Daniel, falleció la semana pasada en el Hospital Universitario de Burgos a los 78 años de edad, tras no haber podido recuperarse de las heridas sufridas tras un accidente de tráfico sufrido en su localidad natal, Pineda de la Sierra, Burgos.

El párroco, que siempre ha estado muy unido al Atlético de Madrid, fue homenajeado ayer tanto por club como por afición en un minuto de silencio muy emotivo que sacudió de tristeza las gradas del nuevo estadio rojiblanco. Desde que se hizo público el comunicado oficial que confirmaba su fallecimiento, desde el club no han parado de rendir tributo al fallecido, poniendo la bandera gigante del Metropolitano a media asta en su recuerdo y publicando mensajes de cariño para la figura del páter por parte de jugadores y demás personas cercanas al club, como por ejemplo Filipe Luis, que al acabar el partido se sumó a los miles de mensajes que lanzó la afición despidiendo al eclesiástico aficionado al Atlético de Madrid, con una sucesión de fotos en Instagram acompañadas de un «Hasta siempre».

El Padre Damián, siempre ha sido una persona muy querida para jugadores, directiva y afición del club. Le avalan sus 44 años de antigüedad como socio del club, con el carnet nº 1.215 desde el 18 de enero de 1974, además de su presencia en grandes momentos de la historia del club, uno de los más recientes fue cuando el capellán del Atleti, fue el encargado de bendecir el Metropolitano antes de su inauguración junto al cardenal obispo de Madrid.

Con un minuto de silencio respetado por ambos equipos antes de que el balón echase a rodar, el luminoso se tiñó de negro con un mensaje de despedida que rodeaba el interior del estadio, y se extendió una pancarta en la que se podía leer «Unidos por una misma fe. Padre Daniel. DEP» desde el fondo sur. se despidió a uno de los más ilustres aficionados del club, que desde el día 21 que se confirmó su fallecimiento, tiene reservado un sitio especial en el tercer anfiteatro para seguir animando a su Atleti allá donde esté. Descanse en paz.