• El Atlético comenzó 2020 sumido en una crisis deportiva y lo terminó por todo lo alto siendo líder de Liga y en octavos de Champions.

El Atlético de Madrid ha puesto punto y final a este 2020 de una forma muy diferente a como la empezó. El conjunto de Simeone estaba viviendo una temporada de transición a principios de año que se ha convertido en un liderato con opciones al título. Un año muy complicado, marcado por la crisis sanitaria que ha asolado al mundo, pero en el que el Atlético ha sabido rentabilizar el esfuerzo y volver a lo más alto.

Los últimos meses han hecho olvidar muchos de los tragos pasados en este 2020. El Atlético comenzó jugando la Supercopa de España contra el FC Barcelona y el Real Madrid en la nueva edición del campeonato. Superó las semifinales contra el cuadro blaugrana tras una remontada que terminó 3 a 2. Pero no pudo con el Real Madrid en una final donde el equipo demostró no estar a la altura. Pero iba a ser el resultado de la Copa del Rey con la eliminación de la Cultural Leonesa. Unos resultados que hacían presagiar un año muy oscuro.

Por entonces Simeone estaba en el punto de mira y se escudaba en vivir una temporada de transición entre el equipo que era y el que fue. Godín, Filipe Luis y Juanfran habían abandonado el club. Antes lo habían hecho otras piezas importantes como Fernando Torres o Gabi, a nivel simbólico sobre todo, y Griezmann a nivel futbolístico. El equipo debía rehacerse. En sus lugares llegaron hombres como Felipe, Renan Lodi, Trippier, Mario Hermoso o João Félix. La estrella portuguesa daba el salto a Europa en un equipo totalmente nuevo que se tuvo que adaptar a tanto cambio.

EL PRIMER ACELERÓN

Los resultados tampoco sonreían en Liga. Pinchazos con los rivales directos y con los equipos más débiles. Y una constante caída en la tabla que llevó al Atlético a ser sexto en el mes de marzo. El título estaba descartado pero lo que ahora estaba en juego era la clasificación a la Champions. Un objetivo que se había dado por hecho y que este año podía hasta ser inalcanzable. Pero entonces, paró el fútbol.

Antes de aquello, eso sí, el Atlético tuvo su demostración de fuerza. Venció al Liverpool en los octavos de final de la Champions con un 1-0 en la ida y aquel mágico 2-3 en la vuelta con los goles de Marcos Llorente y Morata. Anfield, qué gran recuerdo. Una noche que tuvo el nombre propio de un Marcos Llorente que se reconvirtió y gracias al cual el Atlético empezó a resurgir. Un invento de Simeone que salió bien y un lavado de cara que dio aire al equipo.

La crisis sanitaria lo paró todo, y al regresar, vació los estadios. Pero no al Atlético de Madrid. La transición empezaba a dar resultado y el equipo se empezaba a sentir bien. Llegaron los resultados consiguiendo remontar la Liga hasta el tercer puesto. El Atlético de Madrid fue el equipo que mejor regresó del largo parón y tras la gesta de Anfield se empezaba a ver como candidato a ganar la Champions. No fue así y el Leipzig dejó fuera por sorpresa a un equipo rojiblanco que volvía a los inicios de año.

NUEVO CURSO, NUEVA CARA

La incertidumbre por lo que iba a ocurrir en el próximo curso marcó su comienzo. Una Liga distinta, con más cambios de lo normal, partidos cada tres días y otros de Champions y Copa por medio. No había hueco en el calendario y apenas posibilidad para fichajes. Pero en ese ir y venir de buenas y malas noticias, llegó Luis Suárez. El Atlético daba un golpe en la mesa del mercado y se hacía con uno de los mejores delanteros del panorama europeo. También llegaron otros como Torreira o Kondogbia que aún tienen mucho que demostrar. Y se fue Thomas.

Los resultados en Liga no fueron buenos. Una gran victoria por 6-1 al Granada pero dos empates consecutivos que volvían a generar dudas. Tampoco en Champions iban bien las cosas con una dolorosa derrota por 4-0 contra el Bayern de Múnich y los empates contra el Lokomotiv. Pero algo comenzaba a cambiar y es que el Atlético se subió al tren de la Liga arrollando a todos los que se ponían por delante. Aquellos traspiés contra Huesca y Villarreal fueron una simple anécdota. Victoria tras victoria, sin echar el freno, el Atlético de Madrid se puso líder sin perder ningún partido hasta la visita al Real Madrid.

El derbi madrileño se saldó con la derrota rojiblanca pero fue el único encuentro de Liga perdido. La maquinaria continuó hasta el último partido donde los rojiblancos lograron vencer alzándose de nuevo en el liderato dos puntos por encima del Real Madrid y con dos partidos menos. La transición había finalizado, el Atlético funcionaba y el 2020 cerró muy diferente a como comenzó. Sin perder ni un sólo partido en el Metropolitano y dejando presagiar grandes cosas para 2021 tras conseguir también su objetivo de clasificarse para los octavos de Champions.