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Una explosión en un edificio parroquiano de la madrileña calle de Toledo ha dejado cuatro fallecidos y 11 heridos.
David Santos Muñoz era feligrés de la parroquia Virgen de la Paloma. Es uno de los fallecidos en la explosión del edificio situado en el 98 de la calle Toledo, en Madrid. Electricista de profesión, trabajador de Metro y aficionado del Atlético de Madrid. A sus 35 años deja una esposa y cuatro hijos. David era un parroquiano muy querido. El sacerdote le llamó porque era quien voluntariamente se ocupaba del mantenimiento de la parroquia, por un fuerte olor a gas.
La explosión se registró en la tarde del miércoles, en torno a las 15:00 horas. En ella han muerto cuatro personas, entre las que se encuentran el propio David y el sacerdote Rubén Pérez Ayala, quien falleció de madrugada tras ser operado en dos ocasiones. También han muerto dos transeúntes que se vieron sorprendidos por los escombros. Uno, un anciano de 85 años, y el otro, un albañil que estaba realizando una reforma en un edificio cercano. Además resultaron heridas otras 11 personas. La tragedia pudo ser peor. Junto al edificio parroquial se encuentra una residencia de mayores y un colegio. Por fortuna, no había niños en el recreo por la nieve acumulada en el patio.
El edificio residencial pertenece a la parroquia. En él se hospedan sacerdotes y seminaristas. David había acudido a la parroquia como era habitual. Pues se ocupaba del mantenimiento de las instalaciones y el olor a gas alertó al sacerdote, quien acudió a él. David era voluntario y cuidaba de los suyos, una persona querida y conocida en el barrio. Siempre dispuesto a ayudar a quien lo necesitaba y a colaborar en las causas de su añorada parroquia.
Además de ser un fiel de su parroquia, era también un fiel del Atlético de Madrid. El colchonero de 35 años sube al tercer anfiteatro en una tragedia difícil de olvidar y que ha ocurrido a tan sólo 1,3 kilómetros del Vicente Calderón. La familia rojiblanca está de luto ante esta irreparable pérdida.








