Koke sufre una lesión muscular en el aductor y será baja ante el Lleida mientras Giménez se encuentra recuperado.

Entrenamiento a puerta abierta, con 25.234 aficionados, que no quisieron perderse los recibimientos a Diego Costa y Vitolo, ni la última sesión del año del Atlético de Madrid, en el Metropolitano. Sesión tranquila tras la vuelta del equipo de Egipto, que se enfrentó ayer al Al Ahly en un encuentro amistoso, y ya trabaja con la vista puesta en el partido de Copa frente al Lleida Esportiu, el próximo 3 de enero. Las novedades de hoy fueron los regresos de Gaitán y Vietto, que a pesar de estar cerca de salir del club y de no haber viajado a Alejandría, hoy se han entrenado con el resto de compañeros.

También reapareció Giménez, que ha permanecido dos semanas fuera por una contusión en la rodilla y que tampoco viajó para el partido de ayer. El uruguayo parece totalmente recuperado, y al igual que Vitolo, que ya trabaja con el grupo, recibirá el alta médica próximamente y estará listo para el choque del miércoles. El que no estará disponible será Koke, que ayer fue el único de los deslazados que no jugó ni un solo minuto y hoy no se ha entrenado por precaución. Padece una lesión muscular en el aductor y se perderá la ida en Lleida. Tampoco ha estado Filipe Luis, pendiente de evolución por molestias en los isquios.

El equipo realizó ejercicios de pase y carrera continua en una sesión de 24 jugadores, entre los que se encontraban los habituales jugadores del filial, Keidi y Sergi, y en la que lo que destacó, más allá de lo que ocurría en el césped, fue el ambiente en las gradas con esos más de 25.000 aficionados. En el Fondo Sur se desplegó una pancarta: «Pasan los años, el sentimiento permanece», cuando los jugadores salían del túnel de vestuarios al ritmo de Thunderstruck.