El internacional uruguayo se ha sometido esta mañana a una resonancia magnética y que pendiente de evolución. Los servicios médicos del club se muestran optimistas y confían en que llegue al derbi del próximo sábado.

José María Giménez fue la única nota negativa de la plácida noche que vivió ayer el Atlético de Madrid en el Estadio Metropolitano. Los rojiblancos dejaron sentenciado el encuentro en la primera parte y se llevaron el partido por la vía rápida. Sin embargo, no todo fueron buenas noticias para el equipo madrileño, y es que Giménez tuvo que ser sustituido por Lucas Hernández en el minuto 38 de partido tras sentir unas molestias musculares.

Giménez abandonó el terreno de juego por su propio pie e incluso más rápido que el doctor rojiblanco, por eso se entendía que el cambio era por precaución. Pero para descartar posible lesiones más graves, Giménez debía someterse esta mañana a una resonancia magnética. Pues bien, el central uruguayo se ha sometido a ella mientras el resto de sus compañeros se ejercitaban en la ciudad deportiva del club rojiblanco.

Según el parte médico que ha facilitado esta mañana el club rojiblanco, «queda pendiente de evolución» aunque los servicios médicos del club se muestran optimistas y confían en la presencia de Giménez en el derbi que se disputará el próximo sábado a las 20:45 en el Santiago Bernabeu. Aún restan 3 días para que se dispute el encuentro y teniendo en cuenta el coraje del futbolista uruguayo, nadie duda de que hará todo lo posible para disputar el partido.