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El colombiano se encuentra sin equipo y recordó su paso por el Atlético en una entrevista en el diario AS.
Jackson Martínez fue de aquellos jugadores que pasaron por el Atlético con más pena que gloria. El fichaje del colombiano ilusionó, pero las cosas no acabaron marchando bien. Ahora no levanta cabeza y se encuentra sin equipo desde su salida del Portimonense. En una entrevista al diario AS ha repasado aquella etapa de la que no ha vuelto a recuperarse, pero siempre agradecido al Atlético de Madrid y Simeone.
«Llegué a Madrid con una ilusión tremenda y noté que Simeone también la tenía. Expresó que creía en todo lo que yo podía darle al Atlético y trató de hacerme el jugador que necesitaba, pero no pude encajar en el sistema por varias circunstancias», declara Jackson. El jugador llegó del Oporto por 35 millones de euros como una esperanza tras no haberse encontrado un sustituto al nivel de Radamel Falcao.
Jackson Martínez era consciente de lo que el club esperaba de él y asegura que podía demostrar su valía: «Me faltó quedarme y jugar más. Cuando un club contrata a un jugador es porque sabe lo que puede recibir y tiene que ser paciente, pero yo no tuve esa oportunidad y eso le dije a Simeone. Le dije: ‘dame partidos que yo respondo’. En el Oporto siempre jugaba», continúa Jackson, quien subraya que «respetaba la forma de pensar de Simeone, nunca hubo ningún problema entre nosotros».
A pesar de todo lo que salió mal, el delantero colombiano tiene palabras de agradecimiento para el Atlético y ningún reproche: «No pongo excusas, pero desearía que las cosas hubieran salido de otra manera. Aún así, agradezco a la afición del Atlético, que siempre ha sido amable conmigo. Fue una pena que me lesionara cuando me sentía más adaptado».
DEL ATLÉTICO, AL GUANGZHOU
Jackson Martínez salió del Atlético de Madrid en el invierno de 2016 rumbo al Guangzhou Evergrande chino, con la esperanza de servir de puente para su regreso a Europa. Tampoco allí encontró su sitio y fue cedido al Portimonense año tras año hasta la finalización de su contrato. El conjunto portugués lo fichó libre ese mismo año, pero actualmente se encuentra sin equipo tras no haber renovado.
Ahora está viviendo un auténtico calvario. No encuentra clubes interesados en él a sus 34 años. Su deseo es seguir jugando al fútbol profesionalmente, pero su retirada es la opción más realista. El jugador tan sólo marcó tres goles y puso dos asistencias en 22 partidos, mientras en Portugal su saldo fue de 12 goles en un total de 54 encuentros.








