El centrocampista vallecano no tuvo una gran actuación en el empate del Atlético frente al Eibar en el Metropolitano
No corren buenos tiempos para Koke. El jugador del Atlético de Madrid no ha arrancado con buen pie en la temporada si exceptuamos la final de la Supercopa de Europa que el Atlético venció al Real Madrid en Tallin donde el canterano rojiblanco marcó el último gol de los colchoneros en aquel 2-4.
Con respecto a las cuatro primeras jornadas de Liga se ha visto a un Koke apagado, con pocas ideas y con poca fluidez a la hora de elaborar el juego del Atlético. Este flojo comienzo de temporada le ha costado su puesto en el combinado nacional que dirige actualmente Luis Enrique.
A la vuelta del parón por los partidos de las selecciones nacionales, se esperaba a un Koke con ganas de revancha, de “coger el toro por los cuernos” y de demostrar que es uno de los puntales del actual Atlético de Madrid y que merece un hueco en la nueva selección que está confeccionando Luis Enrique, pero la primera oportunidad para reivindicarse de la que gozaba el mediocentro madrileño se fue al limbo.
En un partido donde Rodrigo eclipsó claramente al resto de mediocentros rojiblancos erigiéndose como el mejor jugador del Atlético de Madrid durante el partido, Koke volvió a ser un espectro de lo que fue. Lento e impreciso en todas las facetas de juego, tuvo en sus botas el 1-0 tras una parada de Dmitrovic a Griezmann. El rechace le quedó franco en sus botas pero, inexplicablemente, pegó fuerte a la pelota cuando había que hacerlo con precisión y sin altura y la bola se marchó fuera cuando la portería estaba prácticamente a puerta vacía.
Aparte de no tener su mejor encuentro, tampoco se vio al Koke voluntarioso que estamos acostumbrado a ver. Inexplicablemente, Simeone quitó a Rodrigo del terreno de juego para dar entrada a Borja Garcés, que, finalmente, daría un punto al Atlético. Esa sustitución provocó una sonora pitada para el técnico argentino cuando, normalmente, hubiera sido el propio Koke el que tendría que haber sido sustituido.
Pocas veces se ha visto a un Koke tan carente de recursos. Es necesario que el jugador rojiblanco encuentre cuanto antes su mejor versión para su bien personal y, en especial, para el del Atlético de Madrid de cara a lo que se avecina en próximos encuentros. La Champions asoma en el horizonte y tanto Koke como el Atlético de Madrid deben de encontrarse.








