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El jugador fue entrevistado en France Football explicando la transición a su buen rendimiento actual.
Thomas Lemar ha hablado largo y tendido sobre la etapa de gracia que está viviendo en el Atlético de Madrid en una entrevista en France Football. El futbolista ha logrado la titularidad después de dos temporadas donde su papel en el equipo había sido insuficiente. Ha pasado de estar en la rampa de salida a sumar un total de 12 partidos jugando de inicio en lo que va de curso.
El francés reconoce que sus primeros dos años en el Atlético no han sido buenos: «Hubo una falta de adaptación de mi parte. Lo dije. Ha sido necesario mucho tiempo para adaptarse al sistema y estilo de juego del Atlético», confesó Lemar. Sin embargo «ahora que entiendo cada vez mejor todo esto, las cosas van mucho mejor. Siento que tengo este ADN en mí: Luchar todos los balones, buscar la victoria siempre, presionar durante todo el partido, jugar hacia adelante… eso es el Atlético. Y ahora que he entendido y asimilado todo eso, estoy dando el máximo y se está mostrando bastante bien sobre el terreno en los últimos meses. Estoy realmente feliz», explicó Lemar en France Football.
Thomas Lemar también ha explicado cómo se ha dado esta transición y todo el trabajo que ha tenido por delante: «Cuando terminaba de entrenar y volvía a casa me obligué a realizar sesiones de trabajo adicionales. El encierro me permitió recuperar mi mejor forma. Trabajé mucho en mis puntos débiles. Me concentré en recuperar mi juego, en divertirme, volver a mi nivel y jugar en el Atlético. Dependía de mí, no debía culpar a nadie, era yo quien estaba en el campo».
Pero además de todo el trabajo de Lemar hay un hombre que es un claro responsable de esta reconversión. Diego Pablo Simeone no ha parado hasta que ha conseguido sacarle rendimiento al francés. El jugador también hizo referencia a cómo el técnico le acompañó en este proceso: «Hablé mucho con el entrenador. Me preguntó qué se podía hacer para mejorar mi situación. Él me escuchó, yo lo escuché, siempre le dije que yo era un jugador para jugar por dentro. Luego, si me ponía a la izquierda, le daba mi máximo, no hay problema. A la derecha, lo mismo. Pero me sentía más cómodo en el medio», explica.
Simeone acabó encontrando la clave de Lemar con una posición nueva que le ha llevado a obtener resultados: «Este cambio de posición me permite ser más libre, encontrar mis fases de juego, donde puedo ir a la izquierda, a la derecha, mantener la pelota, tocarla más a menudo, en lugar de una vez cada quince minutos en un lado», confiesa el futbolista.








