La muerte de Radomir Antic ha sobrecogido a toda la familia rojiblanca. Uno de los ídolos de la historia del Atlético de Madrid, quien dirigió al equipo del doblete y quien ha mostrado siempre un respeto máximo por los colores rojiblancos. Una persona muy querida por todos que ha fallecido a los 71 años. La plantilla del 96 ha querido expresar sus respetos ante su ‘Míster’, el hombre que les llevó a la gloria y que se llevó el cariño eterno de todos sus jugadores. Pero hay uno en especial, al que la noticia le ha machacado. Es Milinko Pantic, quien fichó por el Atlético de Madrid y llegó a lo más alto gracias a Radomir Antic.

En el comunicado emitido ayer por el Atlético de Madrid, donde incluía las palabras de los héroes del doblete, faltaba la dedicatoria de Pantic. El club recogía en el escrito que el ex futbolista serbio no pudo contener las lágrimas ni hacer ninguna declaración «por la pérdida de su mentor y gran amigo». No ha sido hasta esta mañana cuando Pantic ha enviado un mensaje de cariño a través de su cuenta de Twitter.

También en unas declaraciones que ha recogido MARCA, el histórico futbolista del Atlético de Madrid se ha dirigido a Radomir Antic: «Se ha muerto mi míster, mi amigo. Era como un padre para mí, un abuelo para mis hijas… Sin él, yo no estaría aquí».

Su fichaje por el Atlético, gracias a Antic

En sus declaraciones, Milinko Pantic hacía referencia al éxito que le debe a Radomir. Él mismo contó en una entrevista cómo se dio su fichaje por el Atlético de Madrid. Fue cuando Antic firmó con el conjunto rojiblanco.

Pantic había coincidido con Antic en el Partizan de Belgrado. Él jugaba, Antic entrenaba. Milinko Pantic se encontraba en el Panionios griego cuando recibió la llamada del que fue su entrenador. Le preguntó cómo le iba por allí y le pidió un vídeo sobre sus partidos en Grecia que, al tiempo, Pantic se ocupó de facilitarle. Radomir no se lo pensó dos veces y en cuanto firmó su contrato con el Atlético de Madrid, hizo que Jesús Gil le fichara.

Pantic tenía ya 29 años y era su última oportunidad de alcanzar el éxito. Y vaya si lo alcanzó. Esa misma temporada el Atlético de Madrid fue campeón del doblete con un Pantic que pasó a la historia como uno de los mejores, o el mejor, de aquel equipo. Se ganó el cariño de la afición y se convirtió en una Leyenda imborrable de la entidad. Todo aquello, gracias a la llamada y la confianza que hace 25 años recibió de un gran entrenador y un gran amigo.