Rodrigo Hernández disputó de manera brillante 71 minutos de la Supercopa de Europa, jugando su primer partido oficial y consiguiendo su primer título como jugador del Atlético de Madrid.
De entre todos los jugadores que el miércoles pasado se proclamaron supercampeones de Europa con el Atlético de Madrid, hay uno que destaca. El nombre de Rodrigo Hernández lleva meses resonando entre la afición colchonera. Y no es para menos. El canterano rojiblanco ha respondido a las ilusionantes expectativas que todos tenían de él. Ha dado lo esperado y firmó un partido muy completo que sirvió para conseguir la tan ansiada Supercopa de Europa venciendo por fin al Real Madrid.
Rodri realizó una brillante actuación en el centro del campo: movió el juego, acompañó en la presión, subió y colaboró en ataque y fue fundamental para el planteamiento desarrollado por Simeone. Cumplió con su prometido estrenando titularidad en su primer partido oficial durante 71 minutos. Fue sustituido por Vitolo. Unos minutos antes de que Diego Costa se apareciera en el área para poner el 2-2 en el marcador y mandar el partido a la prórroga. Pero esa es otra parte de la historia. Sin duda uno de los jugadores a destacar fue el madrileño de 22 años, que durante toda la pretemporada se ha lucido para reivindicarse como lo que acabó resultando: una pieza clave en el engranaje.
Rodrigo no pudo tener una mejor vuelta a casa. Después de 5 años creciendo en el Villarreal, ha sido llegar y besar el santo. Con tan sólo un partido oficial con la camiseta del Atlético de Madrid ya puede presumir de tener título. Y no cualquiera. Rodrigo tiene en su palmarés una Supercopa de Europa que ha logrado venciendo al Real Madrid. Es el primer título de su carrera a nivel de clubes, pues también fue campeón del Europeo Sub-19 de 2015 con España, y cumple así su sueño de ser campeón con el equipo de su vida. Así se mostró en la zona mixta posterior al encuentro. Felicidad plena y orgullo máximo por lo que acababa de conseguir su equipo.
Una de las imágenes que nos dejó el post-partido fue precisamente la de Rodri durante la celebración en el césped. Parecía un hincha más, que al fin y al cabo es lo que es, y fue uno de los primeros en dirigirse a la grada. Junto a Griezmann y Godín, que también saben lo que es el Atlético de Madird. Sin duda Rodrigo es un jugador de futuro que vivirá y será artífice de grandes éxitos. Hay Rodrigo para rato. Y sobre todo, hay Rodrigo para esta temporada, la más ilusionante de los últimos años.








